Al obispo le han llegado muchas quejas sobre los Padres Litu y Ovi. Sobre Litu, porque da mucha importancia a la forma, parece distante y se le acercan especialmente algunas personalidades intransigentes, que a espaldas del Padre, se pasan juzgando a los demás, Sobre Ovi, porque le da poca importancia a la forma, su informalidad incomoda a algunas personas, y se le acercan especialmente personalidades más liberales, que si bien deben ser acogidas con caridad pastoral, no es prudente ubicarlas en funciones de liderazgo. El obispo, llama a ambos a su despacho….


ESCENA I: El Despacho del Obispo y el Intercambio de Hábitos

AMBIENTE: El despacho del Obispo, solemne. Litu (Ángel) y Ovi (Ovidio) están de pie ante él.
OBISPO (Cerrando la carpeta de quejas.) …Es inaceptable. Ambos, por sus extremos, están debilitando la unidad. Padre Ovidio, su afán por la relevancia descuidó el contenido en las redes, generando polémica. (Agarrándose la cabeza, se saca los anteojos y se toca los ojos, agrega) Padre Ovidio, Usted atrae a personas que usan la caridad para justificar ¡cualquier cosa! Padre Ángel, su rigor permite que los intransigentes se refugien en usted para condenar sin misericordia a muchos… (subiendo el tono). Padre Ángel, Usted atrae a personas ¡que usan el dogma como un garrote! Sin quererlo, quizás, hijos míos, están polarizando la parroquia. No es la primera vez que recibo un rosario de quejas, sobre ambos. No crean que uno es mejor que el otro.
(LITU Y OVI intentan hablar para defenderse pero el Obispo les interrumpe)
(El Obispo les impone la penitencia.)
OBISPO Ya discutimos esto muchas veces. Cada uno tiene sus argumentos. Ya los conozco. Hoy no voy a hablar. Les impongo a ambos una penitencia pastoral por el bien de la parroquia:
1. Durante un mes, intercambien hábitos. Padre Ovidio, usará la sotana. Padre Ángel, la ropa casual.
2. Durante un mes, Padre Ángel, usted acompañará a los «Reguetoneros de Jesús» del Padre Ovidio.
3. Durante un mes, Padre Ovidio, usted acompañará a los «Custodios de las Santas Llagas», del Padre Ángel.

ESCENA II: El Obispo les recuerda los errores pasados

OBISPO Deben aprender que el hábito no hace al monje. ¿Recuerdan hace unos meses al falso monje que recibieron, que Usted Padre Ángel estaba fascinado por los cantos gregorianos que enseñaba, y que resultó ser un estafador? ¿O aquella mujer tan piadosa que usaba el velo y rezaba de rodillas toda la misa, sacristana, pero maltrataba a sus empleados con crueldad?
(Litu se queda congelado, ruborizado)
OBISPO Y Padre Ovidio, en su afán por hacer la Iglesia «más atractiva» a veces roza la imprudencia. No puedo ignorar las quejas sobre las redes sociales de la parroquia. El mensaje es más coach motivacional que Evangelio de Cristo. En su deseo de ser relevante, usted descuidó el contenido…. Además, en la semana ha subido al menos 5 videos de usted bailando alguna dinámica nueva… ¿Para eso lo formamos 7 años en el Seminario?
(OVI está transpirando y pálido) Es verdad que fueron jóvenes que parecían inadaptados de su entorno, Padre Ovidio, los únicos que se detuvieron como el buen samaritano a ayudar a la pobre viuda del barrio. Es verdad también, que los jóvenes de su estima, Padre Ángel, están bien instruidos en la moral y en la doctrina cristiana. Pero, si se fanatizan, no le hace bien a nadie.
(Litu y Ovi al unísono, pero tímidamente) Al menos algo bueno hicimos, Excelencia.

ESCENA III: Hay que aprender que el hábito no hace al monje

OBISPO La penitencia permanece. Se levantará antes del mes cuando hagan entender a unos y otros, que la Iglesia es una y diversa, y que la comunión eclesial no solamente es posible, sino que es un deber cristiano.
OBISPO (Sonríe con un brillo en los ojos) Sé que la entienden. Por eso, mi penitencia no será rezar más el Rosario, sino vivir la caridad desde la trinchera del otro.
(El Obispo se levanta y se acerca a una percha donde cuelga una sotana impecable de repuesto y hay un bolso de Ovi.)
OBISPO Padre Ovidio. Quiero que vista la sotana de su hermano. Que se vea tan impecable como él.
OVI (Traga saliva, mirando la sotana con terror) ¿La… sotana, Excelencia?
OBISPO Sí. Y Padre Ángel. Usted usará la ropa casual y juvenil del Padre Ovidio. Tendrá que acercarse a los jóvenes liberales que critican la rigidez, y hacerlo sin su «armadura» de formas.
LITU (Abre los ojos ligeramente, visiblemente incómodo con la idea de la ropa casual.) Pero… ¿el decoro, Excelencia?
OBISPO (Les pone una mano en el hombro a cada uno) Precisamente. Queridos hijos, deben aprender que el hábito no hace al monje. Lo hace el corazón. El Padre Ovi, con el rigor en el hábito, debe mostrar la misericordia de Cristo. Y usted, Padre Ángel, con la informalidad, debe defender la Verdad con humildad. Vayan y busquen unirlos a Cristo, no a sus posiciones intransigentes.

ESCENA IV: «En la piel del otro»

(Litu y Ovi salen del despacho, sin decir palabra. La escena cambia a la sacristía de la parroquia horas después. Ovi, sudando, intenta abrocharse la sotana de Litu, que le queda ligeramente ajustada. Litu está de pie, mirando con recelo una remera de Ovi de color vivo y unos jeans desgastados.)
OVI (Luchando con la sotana) Esto es un desafío a la paciencia, Litu. Parece que no estoy configurado para este tipo de vestimenta. Me siento como un personaje de ópera… ¿Y usted?
LITU (Toca la tela de la remera de Ovi con la punta de los dedos, como si fuera una sustancia química peligrosa.) Yo me siento desprotegido. La vestimenta es la forma, Ovi. Y la forma es la primera enseñanza. Sin ella, ¿cómo voy a convencer a los jóvenes de que la doctrina es seria? Yo… yo perdí la persona por el orden. Pero la justicia divina es cruel, Ovi. ¿»Reguetoneros de Jesús»? ¿Tendré que escuchar esa música del «conejito malo» adaptada? ¡Eso es un sacrilegio a la forma y a la audición!
OVI La doctrina es seria, sí. Pero ahora, Padre Litu, si usted quiere salvar la forma, deberá hacerlo sin su uniforme. Y yo… (Se mira en el espejo, con la sotana perfectamente ajustada.) …yo tengo el uniforme, pero debo salvar la persona y a la verdad, y humanizar a sus “Custodios de las Santas Llagas”.
OVI y LITU: ¡Y ambos debemos sobrevivir la penitencia!
(Se miran y no pueden contener la risa, aún cuando saben que les espera una verdadera pesadilla)

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