ESCENA I: El Sermón de la Basura Profana
NARRADOR
Días después de la fiesta sorpresa por su aniversario, la vida pastoral continuaba. Y con ella, los conflictos generacionales. Hoy, el campo de batalla era un aula de catequesis.
AMBIENTE: Un salón de catequesis. El catequista, Don Brígido (un hombre mayor y visiblemente molesto, de vestimenta formal), está de pie, reprendiendo a un grupo de jóvenes que miran el suelo incómodos, sus móviles escondidos.
DON BRÍGIDO – (Tono de voz alto y severo) – …Y si quieren ser confirmados, deben dejar de llenar sus oídos y sus mentes de esa basura. ¡Pura idolatría! Esas canciones modernas son ruidosas, sucias y, en el mejor de los casos, completamente profanas y vacías. ¡No tienen nada que ver con Dios!
(Ovi y Litu pasan por el pasillo y se detienen al escuchar el tono de voz. Se miran, el recuerdo del discurso del P. Párroco sobre la paciencia, aún fresco en el alma. Ovi asiente a Litu con un gesto que dice: «Hay que entrar».)
(Ambos entran en el salón. Litu, formal; Ovi, relajado. El Catequista se calla, sorprendido.)
P. OVI – (Con su sonrisa más cálida, ignorando al catequista y dirigiéndose a los jóvenes) – ¡Hola, chicos! ¿Podemos interrumpir un momento? Escuché algo sobre «música», y ese es un tema muy importante.
DON BRÍGIDO – (Nervioso, pero resentido) – Padre Ovi, estábamos… instruyendo sobre los peligros del entretenimiento mundano.
P. OVI – (Amable, pero firme) – Lo sé, Don Brígido. Lo sé. Pero mira, Dios es la fuente de todo lo bueno y lo bello. Incluso en lo «mundano» hay chispas de su verdad. Si la música es un lenguaje del corazón humano, ¿crees que al Señor no le interesa? Claro que sí. Tenemos que aprender a buscar el destello de la verdad que Él puso en cada artista, incluso si ese artista no lo sabe.
P. LITU – (Entra en el debate con calma, pero con autoridad) – Padre Ovi tiene razón. El Concilio nos enseña que nada de lo auténticamente humano le es ajeno al Evangelio. Es cierto que mucha música es frívola o abiertamente pecaminosa. Pero no debemos denigrar el impulso del arte, que es profundamente humano. Debemos aprender a discernir y elevar. En vez de condenar lo humano, debemos purificarlo.
ESCENA II: La Sinfonía de la Disonancia
P. OVI -(A los jóvenes, con un tono cómplice) – ¿Qué escuchan? A mí me gusta mucho una banda: Imagine Dragons. ¿Conocen una canción que se llama «Symphony»?
(Varios jóvenes asienten con entusiasmo. Don Brígido resopla en silencio.)
P. LITU – (Mira a Ovi con curiosidad genuina, como si estuviera a punto de desentrañar un texto complicado) – Una sinfonía. Una composición musical compleja. Interesante.
P. OVI – (Explica a la audiencia, citando la letra) – La canción habla de estar desordenado, roto, como si todo en tu vida fuera ruido… dice: «But then you showed up like a melody / Put the pieces of me in a key». De repente, encuentras a alguien que te da un sentido, y ese ruido se convierte en una sinfonía.
(Ovi se gira hacia Litu, retándolo a su manera.)
P. OVI – Dinos, Padre Litu. ¿Cómo toma el «Traditius Liturgicus» esa idea de que el caos se vuelve sinfonía?
P. LITU – (Piensa un momento, y luego su rostro se ilumina con la lógica.) – Lo veo como la Historia de la Salvación. Miren, la canción habla del caos humano, del dolor, de las notas discordantes que somos. Eso es la realidad de nuestro pecado original; estamos esencialmente desordenados. Pero, ¿quién es el único que puede tomar todo ese ruido y ponerlo en el orden perfecto y sublime?
JOVEN 1 – (En voz baja) -¿Dios?
P. LITU – (Asiente con firmeza) – Dios. Él es el único Compositor Perfecto que puede tomar la disonancia de nuestra vida y convertirla en una obra de arte ordenada. Nuestra existencia, nuestro sufrimiento, nuestros errores… todo cobra un sentido trascendente cuando lo ponemos en sus manos.
P. OVI – (Termina la idea con su toque pastoral) – ¡Y yo lo veo como la Comunidad! Cuando la canción dice «tú eres la melodía», no solo se refiere a Jesús, sino al prójimo. Dios nos usa como instrumentos. Cada uno de nosotros es una nota: Padre Litu es un bajo profundo y solemne; yo soy más bien un violín estridente. Solos, hacemos ruido. Pero cuando nos encontramos en la caridad y trabajamos juntos, formamos esa «Sinfonía» hermosa, que es la Iglesia.
P. LITU – (Mira a Ovi, y un recuerdo de una noche anterior en oración —su guitarra, el Santísimo— cruza su mente. Le dirige un gesto de asentimiento profundo.) – Exacto. Entonces, la próxima vez que escuchen esa canción, no solo piensen en la melodía. Piensen: ¿Quién es mi Compositor? y ¿Cuál es la nota que necesito tocar hoy para que el mundo sea menos ruido y más sinfonía?
ESCENA III: El Silencio del Discernimiento
(Ovi sonríe a los jóvenes, que están pensativos y asombrados. Litu se gira hacia Don Brígido.)
P. LITU – (Con una cortesía impecable, pero con un mensaje claro) – Estimado Don Brígido, recuerde siempre: no es necesario denigrar lo humano para elevar lo divino. Solo hay que saber buscar.
(Ovi y Litu salen del salón, dejando un silencio pensativo y una nueva tarea de discernimiento en la clase.)
[MÚSICA DE FONDO: «Symphony» – Imagine Dragons (Comienza suavemente)]
P. LITU – (Asintiendo con la cabeza) – La vida no es una fórmula, Ovi. Es una sinfonía, con notas altas y bajas.
P. OVI – Y nosotros solo somos los directores de nuestra orquesta…
(Ambos caminan silbando la melodía de la canción.)
[FIN DEL EPISODIO]
🎵 Créditos Musicales
• Título de la Canción: Symphony
• Intérprete/Artista: Imagine Dragons
• Álbum: Mercury – Act 2, 2022
• Compositores/Autores: Dan Reynolds, Wayne Sermon, Ben McKee, Daniel Platzman, Mattman & Robin (Robin Fredriksson & Mattias Larsson), y Jason Evigan.
• Productor(es): Mattman & Robin.


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