Litu y Ovi llevan unos meses en la parroquia. El cura párroco con el Consejo Pastoral y el Consejo de Asuntos Económicos preparan una pequeña celebración sorpresa. El cura párroco es un sacerdote de unos 50 años, que el Obispo eligió para guiar a Litu y Ovi en sus inicios en la pastoral. Más maduro, ha aprendido a valorar a varias generaciones de sacerdotes, y con mucha honestidad, su testimonio huele a verdad y realismo. Alguien ideal para animar a los más jóvenes, con paciencia y comprensión. Litu y Ovi aprenderán una lección importante: La brillantez teológica no siempre se traduce en éxito pastoral inmediato. No siempre salen las cosas como uno quisiera, pero Dios sabe por qué.

Personajes NARRADOR, P. LITU (Ángel), P. OVI (Ovidio), P. LORENZO (Cura Párroco, 50 años), DON CASUS (El supuesto feligrés, hombre de unos 60 años. El nombre es ficticio y significa “infortunio”), CONSEJERA PASTORAL (Voz)

ESCENA I: El Caso Más Difícil de la Feligresía

AMBIENTE: El coche de la parroquia. Es un día de semana por la tarde. Litu conduce, tenso y formal, con su sotana y gafas. Ovi va de copiloto, con su gorra, repasando mentalmente un resumen de textos sobre el sufrimiento.
NARRADOR – Se cumplen los primeros meses de la llegada de los Zetas a la parroquia. Ellos no lo saben, pero el Padre Lorenzo les tiene preparada una lección muy valiosa para sus inicios en la vida pastoral. Y allí van, sin saber lo que les espera.
P. OVI – (Suspira, cierra el libro) – Padre Lorenzo dijo que Don Casus es el caso más trágico que ha visto. Que todo, absolutamente todo, le ha salido mal. Lo han despedido, se le inundó la casa, el perro se le escapó…
P. LITU – (Ajustándose las gafas) – Y nos ha enviado a nosotros, Ovi, porque nos considera… (duda) …lo suficientemente «innovadores» y «sólidos» para abordarlo. Llevo media hora revisando mis notas de Teología del Dolor.
P. OVI – Yo traigo mi enfoque Zeta: validar el sufrimiento. No darle soluciones rápidas. Escucharlo auténticamente. Y luego, un flow de esperanza.
P. LITU – No uses la palabra flow delante de un hombre que ha perdido su perro, Ovi. Sé formal. La forma transmite seriedad.
P. OVI – Y la sustancia transmite consuelo, Litu. Que Dios nos ilumine, porque no tengo ni idea de qué decirle a un hombre que lo ha perdido todo.

ESCENA II: El Asalto pastoral a Don Casus

AMBIENTE: La sala de estar de una casa pequeña y muy ordenada. Don Casus, un hombre de aspecto bondadoso pero con una expresión melancólica, está sentado en un sillón. Litu y Ovi se sientan enfrente, visiblemente incómodos. Han pasado 30 minutos.
P. LITU – (Con voz baja y profunda, citando a Job) …Y, sin embargo, Don Casus, como decía el profeta, es en la «noche oscura del alma» donde la fe se purifica.
DON CASUS – (Con voz monótona) – Sí, Padre. Pero yo no he visto la purificación. Solo el recibo de la reparación del tejado.
P. OVI – (Entra con el enfoque Zeta, inclinándose) – Mire, Don Casus. Yo le entiendo. La vida le ha dado muchos bugs. Usted se siente offline. Pero mire su resiliencia. ¡Sigue en pie! Eso es un testimonio para su generación.
DON CASUS – (Mira a Ovi con los ojos entrecerrados) – ¿Bugs? Padre, perdí mi pensión por un error del banco. Y lo de mi perro no fue un bug, fue un camión sin frenos.
P. LITU – (Se desespera. Saca su as bajo la manga, citando a Benedicto XVI) – Don Casus, en Spe Salvi, el Papa emérito dice que la esperanza es el encuentro con la Verdad que nos da perspectiva…
DON CASUS – (Interrumpe, con un tono de hastío) – Con todo respeto, Padre. Yo ya leí esa encíclica. Me gustó. Pero no me devolvió el jardín.
(Litu y Ovi se miran, totalmente derrotados. El silencio es espeso.)
P. OVI – (Susurra a Litu) – Creo que es el caso más difícil del que jamás nos hayamos ocupado.
DON CASUS – (Se levanta, viendo el pánico en sus ojos) – Padres, veo que están exhaustos. Permítanme que les traiga algo fresco. Un vaso de jugo.
P. LITU – (Aliviado) – ¡Oh, sí! ¡Gracias, Don Casus!
(Don Casus va hacia la cocina. Litu y Ovi se dejan caer en el sillón, rendidos.)
P. OVI – No siempre salen las cosas como uno quisiera, Padre Ángel. No siempre.

ESCENA III: La Sorpresa y la Vergüenza Compartida

AMBIENTE: La cocina. Don Casus abre la puerta y, de repente, una veintena de personas (el Consejo Pastoral, el Consejo Económico, jóvenes, ancianos) gritan: «¡SORPRESAAAAAA!»
(Don Casus regresa, ya con una sonrisa cómplice. Litu y Ovi se levantan de un salto, totalmente confusos.)
P. LORENZO – (Aparece riendo, con los brazos abiertos) – ¡Bienvenidos, queridos Padres! ¡Han sobrevivido los primeros meses! Don Casus no es el caso más trágico, sino el más discreto. Y nos ayudó a tenderles la trampa.
P. OVI – (Se quita la gorra, incrédulo) – ¡Nos engañó, Don Casus! ¡Llevamos media hora debatiendo la Teología del Dolor con usted!
DON CASUS – (Riéndose de verdad) – Y no me animaron en lo más mínimo. Pero me hicieron reír, Padres. Gracias.
(Comienza la fiesta. Los parroquianos felicitan a Litu y Ovi. El ambiente se relaja. En una pantalla se proyecta una presentación de fotos y vídeos de sus primeros meses.)
CONSEJERA PASTORAL – (Con un puntero, mientras pasa la primera foto) – ¡Recordemos los mejores momentos! ¡Aquí está el Padre Ovi en la Misa Solemne del Obispo!
(Foto proyectada: Ovi, tratando de incensar, con el turíbulo enredado en su propio cordón, con una expresión de pánico cómico.)
P. OVI – (Se tapa la cara) – ¡Fue el viento! ¡El viento litúrgico!
CONSEJERA PASTORAL – (Pasa la siguiente) – ¡Y aquí, el Padre Litu, explicando la Transubstanciación a los niños!
(Foto proyectada: Litu, con el rostro serio y apuntando a una pizarra, mientras la mitad de los niños de Primera Comunión corre desenfrenadamente por la sala, ignorándolo.)
P. LITU – (Murmura, indignado) – ¡No atendieron a la forma de la explicación!
CONSEJERA PASTORAL – (Pasa a un vídeo) – ¡Y su primer matrimonio, Padre Ovidio!
(Vídeo: Ovi, en su primer matrimonio de una pareja con 8 hijos que vivían en concubinato. Suelta la pregunta con una solemnidad excesiva.)
P. OVI (en el vídeo) – (Tono pastoral exagerado) – …¿Estáis dispuestos a recibir de Dios todos los hijos y educarlos según la ley de Cristo y de su Iglesia?
(Se oyen risas en la sala al recordar la escena. Pasan otras escenas.)
CONSEJERA PASTORAL – (Última foto) – ¡Y el Padre Litu, en la dinámica de la Pastoral Juvenil, tratando de coordinar a la par que los chicos!
(Foto: Litu, tieso y con expresión de frustración, intentando seguir una dinámica de grupo con las manos completamente rígidas y ruborizado de impotencia)
P. LITU – (Sacude la cabeza) – La Pastoral Juvenil es incompatible con el rigor de la sotana.

ESCENA IV: El Discurso del Párroco (P. Lorenzo)

AMBIENTE: Los aplausos terminan. El P. Lorenzo toma la palabra, con una copa de jugo en la mano.
P. LORENZO – (Con una voz tranquila y honesta) – Queridos hermanos y hermanas. Litu y Ovi. La verdad, la cruda verdad, es que han tenido una introducción pastoral interesante. Hemos visto en estas fotos que muchas cosas no salieron como ustedes querían. El turíbulo no se dejó dominar. Los niños no entendieron el latín. La Pastoral Juvenil no se ajustó a su rigor. Y el matrimonio, bueno… (y todos vuelven a reír).
(Mira directamente a Litu y Ovi, con cariño.)
P. LORENZO – Pero aquí está la lección más grande que podemos aprender. La que yo aprendí en mis 25 años de sacerdocio y sigo aprendiendo. No siempre salen las cosas como uno quisiera, porque nuestra voluntad es limitada y a menudo vanidosa.
P. LORENZO – Pero, fíjense. Aquí estamos. Los dos Zetas siguen vivos. Siguen en la parroquia. Y lo más importante: siempre salen las cosas como Dios quiere, si aprendemos de ellas. Ustedes, con su fracaso en el turíbulo, le enseñaron a la gente que ser sacerdote no es ser un superhéroe. Con su frustración en la catequesis, le mostraron a los niños que la fe es tan grande que no cabe en una simple explicación.
P. LORENZO – Su autenticidad y sus tropezones han sido, en realidad, un testimonio de verdad y realismo. Y eso vale más que cualquier Misa perfectamente incensada. Gracias por mostrarnos que la gracia también actúa en el caos.
(Pausa.)
P. LORENZO – Sigamos aprendiendo. Sigamos cayendo. Sigamos levantándonos. ¡Brindemos! ¡Por Litu y Ovi, y por el algoritmo divino que siempre nos supera!

ESCENA V: El Cierre Musical

AMBIENTE: El P. Lorenzo da la señal y la gente empieza a aplaudir. Alguien pone la música.
P. OVI (Le da un codazo a Litu, ahora con los ojos húmedos) – No salió como queríamos, Padre Ángel. Pero…
P. LITU – (Con una sonrisa genuina, por primera vez totalmente relajado) – …Salió como tenía que salir, Padre Ovidio.
(La música de «Mejor que Ayer» de Diego Torres comienza. Todos los presentes, incluidos Litu y Ovi, se unen a cantar y a aplaudir, con los brazos en alto, celebrando los tropiezos y las lecciones del primer año.)
(Fin del episodio.)

Créditos musicales: Título de la Canción: Mejor Que Ayer / Intérprete: Diego Torres / Álbum: Mejor Que Ayer, 2024/ Compositores (Créditos de Autoría): Diego Torres, Coti Sorokin, y Marcelo Wengrovski

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