En el día de San Francisco Javier, me atrevo a tomar algunas de sus frases y ponerlas en estos pobres versos, parafraseando lo que movió su alma a seguir a Cristo.

Basta, de tan dulces consuelos, Señor,
que tu caridad descansar no deja
cerrar la puerta al que a ti se acerca,
que me vas matando de tanto amor.

Que quiero mover el mundo en tu honor,
a correr tras de tu Pan con urgencia,
aunque el universo no llame ciencia,
la fe que salva del eterno dolor.

No deseo del mundo cosa alguna,
que sin barco iría a Ti nadando
consciente que prefiero tu ternura,

que vivir cuerdo sin esta locura,
pues aceptar tu castigo errando,
es mejor que no intentar tu aventura.

Posted in

Deja un comentario