Título de la homilía: «Donde el Verbo Habita: La Verdad de una Historia de Amor»

I. Introducción: Navidad en el Año Jubilar

Hermanos y hermanas, nos reunimos en esta Noche Santa en el marco del Año Jubilar 2025, bajo el lema «Peregrinos de la Esperanza». Esta Navidad no es solo un aniversario; es una invitación a redescubrir que el tiempo no es un círculo vacío, sino un camino hacia el encuentro con Alguien. En un mundo sediento de sentido, el Jubileo nos recuerda que la alegría que nace en Belén es la fuente de nuestra esperanza.

II. El eco de la Palabra: Del anuncio al cumplimiento

Las lecturas de esta noche trazan un puente de luz. El profeta Isaías nos habla de un pueblo en tinieblas que ve una gran luz, anunciando que un niño nos ha nacido para romper el yugo de nuestra opresión. En la carta a Tito, San Pablo nos recuerda que esa «gracia de Dios se ha manifestado para todos», pidiéndonos vivir con sobriedad y justicia. Finalmente, el Evangelio de Lucas nos sitúa en la humildad del pesebre: Dios se hace vulnerable para que nadie tenga miedo de acercarse a Él.

III. Relevancia actual: Palabras de luz frente a palabras muertas

Hoy, sin embargo, nos encontramos con que nuestras palabras muchas veces traen oscuridad, desencuentro y riña. En este tiempo de alta velocidad y cero paciencia, de la oscuridad del papel vacío de amor salen palabras muertas que no dan vida.
El comunicador Manu Sánchez, en un reciente y lúcido pregón, describía con crudeza esta realidad de nuestro tiempo:
«Ahora que el futuro trae los errores del pasado… ahora que ser influencer vale más que un doctorado… ahora que los ignorantes no sueltan el altavoz… ahora que ya nadie escribe sinceras cartas de amor… ahora que todo es sospecha, el abuelo estorba, el niño molesta, el vecino incordia y el distinto sobra».
En este panorama de blanco o negro, donde nos da miedo el color y donde todo es bronca, la Navidad recupera una urgencia vital a través de tres certezas:
• La realidad no se agota en lo medible: Frente a un mundo que solo valora lo que se puede procesar en datos, el pesebre nos dice que lo esencial es invisible a las estadísticas.
• La esperanza como acto de rebeldía: En un sistema que intenta convencernos de que todo es gris, creer en el Niño Jesús es una rebelión; es negar que la oscuridad tenga la última palabra1.
• La verdad reside en los vínculos: Lo más cierto que poseemos no reside en un algoritmo, sino en la generosidad y en el amor que nos humaniza.

IV. La Vida como Historia de Amor: Donde la Palabra se hace Verdad

Debemos alejarnos de la idea del amor como un simple adorno romántico. En la Nochebuena, el amor es una fuerza constructora de realidad. Si observamos la tarjeta de nuestra Diócesis, vemos que las figuras de la Sagrada Familia están estructuradas por palabras. Esto nos enseña que nuestra vida no es una sucesión de eventos al azar, sino una «historia de amor» que se va escribiendo con cada gesto de entrega.
El remedio al cinismo y a esas «palabras muertas» es la Encarnación: «El Verbo se hizo carne». La respuesta cristiana es volver a hacer carne y vida las palabras que pronunciamos. Ya no estamos solos ante el infinito; Dios ha pronunciado Su Verbo en el centro de la historia.

V. Mensaje Final: Ser papel para Su historia

Nuestra misión para este Año Nuevo es que nuestra vida sea «el papel donde Dios escriba Su historia de amor». Frente a un mundo donde «nadie escucha» y «nadie cree», estamos llamados a rescatar la sinceridad y la paciencia. Esto significa hacer verdad nuestras palabras: que nuestro «te quiero» sea presencia real y que nuestra fe sea esperanza palpable.
Que la paz que nace del pesebre ilumine cada rincón de su vida y convierta la confusión en claridad. Que en esta Navidad, el Verbo habite verdaderamente entre nosotros y nos dé el valor de ser, en medio del ruido, una «carta de amor» escrita por Dios para el mundo.

¡Santa y bendecida Navidad y un próspero Año Nuevo para todos!

Fin de la homilía

Nota: Manu Sánchez es un humorista, presentador y empresario andaluz (España). Más allá de su faceta cómica, es admirado por su maestría en la oratoria y su capacidad para analizar la realidad social con una sensibilidad profunda. La cita incluida en esta homilía pertenece a su Pregón de los Reyes Magos, pronunciado en diciembre de 2025, donde utiliza la figura de los Magos de Oriente como un símbolo de la «Verdad» frente a la deshumanización y el cinismo del mundo actual.

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