• ESCENA I: El Sermón de la Basura Profana

    NARRADOR
    Días después de la fiesta sorpresa por su aniversario, la vida pastoral continuaba. Y con ella, los conflictos generacionales. Hoy, el campo de batalla era un aula de catequesis.
    AMBIENTE: Un salón de catequesis. El catequista, Don Brígido (un hombre mayor y visiblemente molesto, de vestimenta formal), está de pie, reprendiendo a un grupo de jóvenes que miran el suelo incómodos, sus móviles escondidos.
    DON BRÍGIDO – (Tono de voz alto y severo) – …Y si quieren ser confirmados, deben dejar de llenar sus oídos y sus mentes de esa basura. ¡Pura idolatría! Esas canciones modernas son ruidosas, sucias y, en el mejor de los casos, completamente profanas y vacías. ¡No tienen nada que ver con Dios!
    (Ovi y Litu pasan por el pasillo y se detienen al escuchar el tono de voz. Se miran, el recuerdo del discurso del P. Párroco sobre la paciencia, aún fresco en el alma. Ovi asiente a Litu con un gesto que dice: «Hay que entrar».)
    (Ambos entran en el salón. Litu, formal; Ovi, relajado. El Catequista se calla, sorprendido.)
    P. OVI – (Con su sonrisa más cálida, ignorando al catequista y dirigiéndose a los jóvenes) – ¡Hola, chicos! ¿Podemos interrumpir un momento? Escuché algo sobre «música», y ese es un tema muy importante.
    DON BRÍGIDO – (Nervioso, pero resentido) – Padre Ovi, estábamos… instruyendo sobre los peligros del entretenimiento mundano.
    P. OVI – (Amable, pero firme) – Lo sé, Don Brígido. Lo sé. Pero mira, Dios es la fuente de todo lo bueno y lo bello. Incluso en lo «mundano» hay chispas de su verdad. Si la música es un lenguaje del corazón humano, ¿crees que al Señor no le interesa? Claro que sí. Tenemos que aprender a buscar el destello de la verdad que Él puso en cada artista, incluso si ese artista no lo sabe.
    P. LITU – (Entra en el debate con calma, pero con autoridad) – Padre Ovi tiene razón. El Concilio nos enseña que nada de lo auténticamente humano le es ajeno al Evangelio. Es cierto que mucha música es frívola o abiertamente pecaminosa. Pero no debemos denigrar el impulso del arte, que es profundamente humano. Debemos aprender a discernir y elevar. En vez de condenar lo humano, debemos purificarlo.

    ESCENA II: La Sinfonía de la Disonancia

    P. OVI -(A los jóvenes, con un tono cómplice) – ¿Qué escuchan? A mí me gusta mucho una banda: Imagine Dragons. ¿Conocen una canción que se llama «Symphony»?
    (Varios jóvenes asienten con entusiasmo. Don Brígido resopla en silencio.)
    P. LITU – (Mira a Ovi con curiosidad genuina, como si estuviera a punto de desentrañar un texto complicado) – Una sinfonía. Una composición musical compleja. Interesante.
    P. OVI – (Explica a la audiencia, citando la letra) – La canción habla de estar desordenado, roto, como si todo en tu vida fuera ruido… dice: «But then you showed up like a melody / Put the pieces of me in a key». De repente, encuentras a alguien que te da un sentido, y ese ruido se convierte en una sinfonía.
    (Ovi se gira hacia Litu, retándolo a su manera.)
    P. OVI – Dinos, Padre Litu. ¿Cómo toma el «Traditius Liturgicus» esa idea de que el caos se vuelve sinfonía?
    P. LITU – (Piensa un momento, y luego su rostro se ilumina con la lógica.) – Lo veo como la Historia de la Salvación. Miren, la canción habla del caos humano, del dolor, de las notas discordantes que somos. Eso es la realidad de nuestro pecado original; estamos esencialmente desordenados. Pero, ¿quién es el único que puede tomar todo ese ruido y ponerlo en el orden perfecto y sublime?
    JOVEN 1 – (En voz baja) -¿Dios?
    P. LITU – (Asiente con firmeza) – Dios. Él es el único Compositor Perfecto que puede tomar la disonancia de nuestra vida y convertirla en una obra de arte ordenada. Nuestra existencia, nuestro sufrimiento, nuestros errores… todo cobra un sentido trascendente cuando lo ponemos en sus manos.
    P. OVI – (Termina la idea con su toque pastoral) – ¡Y yo lo veo como la Comunidad! Cuando la canción dice «tú eres la melodía», no solo se refiere a Jesús, sino al prójimo. Dios nos usa como instrumentos. Cada uno de nosotros es una nota: Padre Litu es un bajo profundo y solemne; yo soy más bien un violín estridente. Solos, hacemos ruido. Pero cuando nos encontramos en la caridad y trabajamos juntos, formamos esa «Sinfonía» hermosa, que es la Iglesia.
    P. LITU – (Mira a Ovi, y un recuerdo de una noche anterior en oración —su guitarra, el Santísimo— cruza su mente. Le dirige un gesto de asentimiento profundo.) – Exacto. Entonces, la próxima vez que escuchen esa canción, no solo piensen en la melodía. Piensen: ¿Quién es mi Compositor? y ¿Cuál es la nota que necesito tocar hoy para que el mundo sea menos ruido y más sinfonía?

    ESCENA III: El Silencio del Discernimiento

    (Ovi sonríe a los jóvenes, que están pensativos y asombrados. Litu se gira hacia Don Brígido.)
    P. LITU – (Con una cortesía impecable, pero con un mensaje claro) – Estimado Don Brígido, recuerde siempre: no es necesario denigrar lo humano para elevar lo divino. Solo hay que saber buscar.
    (Ovi y Litu salen del salón, dejando un silencio pensativo y una nueva tarea de discernimiento en la clase.)
    [MÚSICA DE FONDO: «Symphony» – Imagine Dragons (Comienza suavemente)]
    P. LITU – (Asintiendo con la cabeza) – La vida no es una fórmula, Ovi. Es una sinfonía, con notas altas y bajas.
    P. OVI – Y nosotros solo somos los directores de nuestra orquesta…
    (Ambos caminan silbando la melodía de la canción.)
    [FIN DEL EPISODIO]

    🎵 Créditos Musicales
    • Título de la Canción: Symphony
    • Intérprete/Artista: Imagine Dragons
    • Álbum: Mercury – Act 2, 2022
    • Compositores/Autores: Dan Reynolds, Wayne Sermon, Ben McKee, Daniel Platzman, Mattman & Robin (Robin Fredriksson & Mattias Larsson), y Jason Evigan.
    • Productor(es): Mattman & Robin.

  • Litu y Ovi llevan unos meses en la parroquia. El cura párroco con el Consejo Pastoral y el Consejo de Asuntos Económicos preparan una pequeña celebración sorpresa. El cura párroco es un sacerdote de unos 50 años, que el Obispo eligió para guiar a Litu y Ovi en sus inicios en la pastoral. Más maduro, ha aprendido a valorar a varias generaciones de sacerdotes, y con mucha honestidad, su testimonio huele a verdad y realismo. Alguien ideal para animar a los más jóvenes, con paciencia y comprensión. Litu y Ovi aprenderán una lección importante: La brillantez teológica no siempre se traduce en éxito pastoral inmediato. No siempre salen las cosas como uno quisiera, pero Dios sabe por qué.

    Personajes NARRADOR, P. LITU (Ángel), P. OVI (Ovidio), P. LORENZO (Cura Párroco, 50 años), DON CASUS (El supuesto feligrés, hombre de unos 60 años. El nombre es ficticio y significa “infortunio”), CONSEJERA PASTORAL (Voz)

    ESCENA I: El Caso Más Difícil de la Feligresía

    AMBIENTE: El coche de la parroquia. Es un día de semana por la tarde. Litu conduce, tenso y formal, con su sotana y gafas. Ovi va de copiloto, con su gorra, repasando mentalmente un resumen de textos sobre el sufrimiento.
    NARRADOR – Se cumplen los primeros meses de la llegada de los Zetas a la parroquia. Ellos no lo saben, pero el Padre Lorenzo les tiene preparada una lección muy valiosa para sus inicios en la vida pastoral. Y allí van, sin saber lo que les espera.
    P. OVI – (Suspira, cierra el libro) – Padre Lorenzo dijo que Don Casus es el caso más trágico que ha visto. Que todo, absolutamente todo, le ha salido mal. Lo han despedido, se le inundó la casa, el perro se le escapó…
    P. LITU – (Ajustándose las gafas) – Y nos ha enviado a nosotros, Ovi, porque nos considera… (duda) …lo suficientemente «innovadores» y «sólidos» para abordarlo. Llevo media hora revisando mis notas de Teología del Dolor.
    P. OVI – Yo traigo mi enfoque Zeta: validar el sufrimiento. No darle soluciones rápidas. Escucharlo auténticamente. Y luego, un flow de esperanza.
    P. LITU – No uses la palabra flow delante de un hombre que ha perdido su perro, Ovi. Sé formal. La forma transmite seriedad.
    P. OVI – Y la sustancia transmite consuelo, Litu. Que Dios nos ilumine, porque no tengo ni idea de qué decirle a un hombre que lo ha perdido todo.

    ESCENA II: El Asalto pastoral a Don Casus

    AMBIENTE: La sala de estar de una casa pequeña y muy ordenada. Don Casus, un hombre de aspecto bondadoso pero con una expresión melancólica, está sentado en un sillón. Litu y Ovi se sientan enfrente, visiblemente incómodos. Han pasado 30 minutos.
    P. LITU – (Con voz baja y profunda, citando a Job) …Y, sin embargo, Don Casus, como decía el profeta, es en la «noche oscura del alma» donde la fe se purifica.
    DON CASUS – (Con voz monótona) – Sí, Padre. Pero yo no he visto la purificación. Solo el recibo de la reparación del tejado.
    P. OVI – (Entra con el enfoque Zeta, inclinándose) – Mire, Don Casus. Yo le entiendo. La vida le ha dado muchos bugs. Usted se siente offline. Pero mire su resiliencia. ¡Sigue en pie! Eso es un testimonio para su generación.
    DON CASUS – (Mira a Ovi con los ojos entrecerrados) – ¿Bugs? Padre, perdí mi pensión por un error del banco. Y lo de mi perro no fue un bug, fue un camión sin frenos.
    P. LITU – (Se desespera. Saca su as bajo la manga, citando a Benedicto XVI) – Don Casus, en Spe Salvi, el Papa emérito dice que la esperanza es el encuentro con la Verdad que nos da perspectiva…
    DON CASUS – (Interrumpe, con un tono de hastío) – Con todo respeto, Padre. Yo ya leí esa encíclica. Me gustó. Pero no me devolvió el jardín.
    (Litu y Ovi se miran, totalmente derrotados. El silencio es espeso.)
    P. OVI – (Susurra a Litu) – Creo que es el caso más difícil del que jamás nos hayamos ocupado.
    DON CASUS – (Se levanta, viendo el pánico en sus ojos) – Padres, veo que están exhaustos. Permítanme que les traiga algo fresco. Un vaso de jugo.
    P. LITU – (Aliviado) – ¡Oh, sí! ¡Gracias, Don Casus!
    (Don Casus va hacia la cocina. Litu y Ovi se dejan caer en el sillón, rendidos.)
    P. OVI – No siempre salen las cosas como uno quisiera, Padre Ángel. No siempre.

    ESCENA III: La Sorpresa y la Vergüenza Compartida

    AMBIENTE: La cocina. Don Casus abre la puerta y, de repente, una veintena de personas (el Consejo Pastoral, el Consejo Económico, jóvenes, ancianos) gritan: «¡SORPRESAAAAAA!»
    (Don Casus regresa, ya con una sonrisa cómplice. Litu y Ovi se levantan de un salto, totalmente confusos.)
    P. LORENZO – (Aparece riendo, con los brazos abiertos) – ¡Bienvenidos, queridos Padres! ¡Han sobrevivido los primeros meses! Don Casus no es el caso más trágico, sino el más discreto. Y nos ayudó a tenderles la trampa.
    P. OVI – (Se quita la gorra, incrédulo) – ¡Nos engañó, Don Casus! ¡Llevamos media hora debatiendo la Teología del Dolor con usted!
    DON CASUS – (Riéndose de verdad) – Y no me animaron en lo más mínimo. Pero me hicieron reír, Padres. Gracias.
    (Comienza la fiesta. Los parroquianos felicitan a Litu y Ovi. El ambiente se relaja. En una pantalla se proyecta una presentación de fotos y vídeos de sus primeros meses.)
    CONSEJERA PASTORAL – (Con un puntero, mientras pasa la primera foto) – ¡Recordemos los mejores momentos! ¡Aquí está el Padre Ovi en la Misa Solemne del Obispo!
    (Foto proyectada: Ovi, tratando de incensar, con el turíbulo enredado en su propio cordón, con una expresión de pánico cómico.)
    P. OVI – (Se tapa la cara) – ¡Fue el viento! ¡El viento litúrgico!
    CONSEJERA PASTORAL – (Pasa la siguiente) – ¡Y aquí, el Padre Litu, explicando la Transubstanciación a los niños!
    (Foto proyectada: Litu, con el rostro serio y apuntando a una pizarra, mientras la mitad de los niños de Primera Comunión corre desenfrenadamente por la sala, ignorándolo.)
    P. LITU – (Murmura, indignado) – ¡No atendieron a la forma de la explicación!
    CONSEJERA PASTORAL – (Pasa a un vídeo) – ¡Y su primer matrimonio, Padre Ovidio!
    (Vídeo: Ovi, en su primer matrimonio de una pareja con 8 hijos que vivían en concubinato. Suelta la pregunta con una solemnidad excesiva.)
    P. OVI (en el vídeo) – (Tono pastoral exagerado) – …¿Estáis dispuestos a recibir de Dios todos los hijos y educarlos según la ley de Cristo y de su Iglesia?
    (Se oyen risas en la sala al recordar la escena. Pasan otras escenas.)
    CONSEJERA PASTORAL – (Última foto) – ¡Y el Padre Litu, en la dinámica de la Pastoral Juvenil, tratando de coordinar a la par que los chicos!
    (Foto: Litu, tieso y con expresión de frustración, intentando seguir una dinámica de grupo con las manos completamente rígidas y ruborizado de impotencia)
    P. LITU – (Sacude la cabeza) – La Pastoral Juvenil es incompatible con el rigor de la sotana.

    ESCENA IV: El Discurso del Párroco (P. Lorenzo)

    AMBIENTE: Los aplausos terminan. El P. Lorenzo toma la palabra, con una copa de jugo en la mano.
    P. LORENZO – (Con una voz tranquila y honesta) – Queridos hermanos y hermanas. Litu y Ovi. La verdad, la cruda verdad, es que han tenido una introducción pastoral interesante. Hemos visto en estas fotos que muchas cosas no salieron como ustedes querían. El turíbulo no se dejó dominar. Los niños no entendieron el latín. La Pastoral Juvenil no se ajustó a su rigor. Y el matrimonio, bueno… (y todos vuelven a reír).
    (Mira directamente a Litu y Ovi, con cariño.)
    P. LORENZO – Pero aquí está la lección más grande que podemos aprender. La que yo aprendí en mis 25 años de sacerdocio y sigo aprendiendo. No siempre salen las cosas como uno quisiera, porque nuestra voluntad es limitada y a menudo vanidosa.
    P. LORENZO – Pero, fíjense. Aquí estamos. Los dos Zetas siguen vivos. Siguen en la parroquia. Y lo más importante: siempre salen las cosas como Dios quiere, si aprendemos de ellas. Ustedes, con su fracaso en el turíbulo, le enseñaron a la gente que ser sacerdote no es ser un superhéroe. Con su frustración en la catequesis, le mostraron a los niños que la fe es tan grande que no cabe en una simple explicación.
    P. LORENZO – Su autenticidad y sus tropezones han sido, en realidad, un testimonio de verdad y realismo. Y eso vale más que cualquier Misa perfectamente incensada. Gracias por mostrarnos que la gracia también actúa en el caos.
    (Pausa.)
    P. LORENZO – Sigamos aprendiendo. Sigamos cayendo. Sigamos levantándonos. ¡Brindemos! ¡Por Litu y Ovi, y por el algoritmo divino que siempre nos supera!

    ESCENA V: El Cierre Musical

    AMBIENTE: El P. Lorenzo da la señal y la gente empieza a aplaudir. Alguien pone la música.
    P. OVI (Le da un codazo a Litu, ahora con los ojos húmedos) – No salió como queríamos, Padre Ángel. Pero…
    P. LITU – (Con una sonrisa genuina, por primera vez totalmente relajado) – …Salió como tenía que salir, Padre Ovidio.
    (La música de «Mejor que Ayer» de Diego Torres comienza. Todos los presentes, incluidos Litu y Ovi, se unen a cantar y a aplaudir, con los brazos en alto, celebrando los tropiezos y las lecciones del primer año.)
    (Fin del episodio.)

    Créditos musicales: Título de la Canción: Mejor Que Ayer / Intérprete: Diego Torres / Álbum: Mejor Que Ayer, 2024/ Compositores (Créditos de Autoría): Diego Torres, Coti Sorokin, y Marcelo Wengrovski


  • Este episodio aborda de frente el desafío de la Iglesia con las Generaciones Z y Alfa y las plataformas digitales, la resistencia al cambio, y el rol de Litu y Ovi como puente entre mundos. El detalle final del Obispo sobre sus avatares es una joya cómica que cierra el círculo.

    ESCENA I: Introducción al Metaverso Sacro

    AMBIENTE: Un salón de reuniones en la Diócesis, austero pero funcional. Sacerdotes de todas las edades llenan las sillas: algunos con sotanas inmaculadas, otros con clergy shirts más relajadas. Los mayores (65+), los maduros (50+), los de midlife (40+), los que se sienten jóvenes (30+) y, en la última fila, Litu y Ovi. Hay una pantalla grande proyectando imágenes.
    NARRADOR La reunión mensual del clero es, por lo general, un asunto predecible. Hasta hoy. El Obispo había encargado una presentación que sacudiría a más de uno de su plácida rutina.
    OBISPO (De pie frente a la sala, con una sonrisa enigmática) Queridos hermanos sacerdotes, hoy tendremos una inmersión en un nuevo… «campo pastoral». Los Padres Ángel y Ovidio nos presentarán un fenómeno llamado Roblox, y cómo algunos intentan llevar allí la Misa.
    (Litu, en sotana, se levanta con solemnidad. Ovi, en ropa casual y gorra, sonríe a la audiencia, con su tablet en mano.)
    LITU (Con tono didáctico, mientras en la pantalla se muestra la interfaz de Roblox, para asombro de los mayores) Roblox es una plataforma masiva de juegos online, particularmente popular entre la Generación Z y, especialmente, la Generación Alfa. En ella, los usuarios pueden crear sus propios mundos virtuales. Y algunos… han creado iglesias.
    OVI (Con entusiasmo, mientras Litu proyecta un video de una «Misa» en Roblox) ¡Lo verán en vivo! Estamos conectados a una de estas «parroquias» virtuales. En unos momentos, un avatar celebrará lo que ellos llaman «Misa». Presten atención a la interacción.
    (El salón queda en silencio, excepto por los sonidos del juego: música de fondo pixelada, avatares moviéndose de forma robótica. La «Misa» se desarrolla con un avatar sacerdotal moviendo las manos sobre un altar también virtual. Algunos de los sacerdotes mayores se frotan los ojos o se acomodan los audífonos, sin entender nada.)

    ESCENA II: La Gallina Desplumada

    AMBIENTE: La «Misa» en Roblox termina. El Obispo apaga el proyector y la sala vuelve a la luz normal, revelando las caras perplejas de la mayoría.
    OBISPO (Con una calma que anticipa la tormenta) Bien. Hemos sido testigos de… una experiencia. Ahora, abramos el compartir.
    (Los comentarios comienzan a llover. Las opiniones se polarizan rápidamente.)
    SACERDOTE MAYOR (P. Antonio) (Con voz temblorosa de indignación) ¡Excelencia! Esto es una deshumanización total del acto sagrado. ¡Es un simulacro! ¿Dónde queda el sentido de lo real, la presencia real, el cuerpo y la sangre?
    SACERDOTE MADURO (P. Ricardo) (Cruzado de brazos) Desde una perspectiva antropológica, el ser humano es un ser encarnado. La Liturgia se celebra con el cuerpo. Esto es una negación de nuestra propia humanidad. ¡Y teológicamente, no hay sacramento!
    SACERDOTE MIDLIFE (P. Javier) (Con un tono más comprensivo) Psicológicamente, quizás crea comunidad… pero, ¿qué tipo de comunidad? Una virtual, efímera. ¿Y filosóficamente, no es una huida de la realidad?
    LITU (Interviene, intentando defender, aunque también incómodo) Hermanos, el valor no es sacramental, lo sabemos. Es más bien un… un espacio de conexión.
    OVI (Con el ceño fruncido) Exacto. Es un punto de contacto para una generación que vive allí.
    (Los argumentos van y vienen, mezclando teología con exasperación. Roblox queda, como dice el guion, como una «gallina desplumada».)

    ESCENA III: La Pregunta del Obispo

    AMBIENTE: El Obispo levanta la mano, pidiendo silencio. La sala se calma.
    OBISPO (Con una mirada penetrante que va de los mayores a los Zetas) Entiendo los argumentos, muy válidos. Pero ahora pregunto: ¿Tiene esto algún valor pastoral legítimo y honesto para esta Generación Zeta y la Generación Alfa?
    (Mira a los presentes.)
    OBISPO Yo recuerdo que tuve formadores que vieron nacer la televisión. Al principio, la consideraban el mismísimo diablo. Decían que pervertiría las almas. ¡Hasta que luego les gustó celebrar Misa en televisión… y predicar para un público que no veían!
    (Los sacerdotes mayores asienten, algunos con una sonrisa incómoda.)
    OBISPO Distinguimos que no hay sacramento en el televisor, ni en Roblox. La presencia real no es virtual. Lo sagrado es real. Pero, y aquí viene mi pregunta más incómoda: ¿Cuántos jóvenes Zeta y Alfa van a las Misas de ustedes?
    (Un silencio pesado cae sobre la sala. La mayoría de los sacerdotes baja la vista.)
    OBISPO (Con un tono más suave, pero firme) No creo que debamos solamente dedicarnos a Roblox, hermanos. Algunos aquí no tienen condiciones para manejarse adecuadamente en estas plataformas. Y el campo pastoral es inagotable en la vida real, con necesidades reales y sentimientos reales. Pero tampoco creo que haya que demonizar una herramienta que, con prudencia, puede crear una conexión y un espacio pastoral con las nuevas generaciones. Y HABLANDO DE PRUDENCIA, ES OPORTUNO Y NECESARIO INDICAR A LOS PADRES DE FAMILIA, QUE SUPERVISEN LAS ACTIVIDADES DE SUS HIJOS EN ESTA Y EN OTRAS PLATAFORMAS, PORQUE SON LUGARES DONDE PERSONAS SIN ESCRÚPULOS CONTACTAN CON LOS MENORES CON ENGAÑOS. ASÍ TAMBIÉN LES RECUERDO NUESTRO COMPROMISO COMO IGLESIA EN LA PREVENCIÓN DE CUALQUIER FORMA DE ABUSO, INCLUÍDO EL ESPACIO DIGITAL.
    (El Obispo mira fijamente a Litu y Ovi.)
    OBISPO Al igual que nuestro Señor, que no se quedó en Cafarnaúm donde muchos acudían para ser sanados, sino que indicó que su misión era mayor y siguió a otros pueblos: ¡No se queden pegados a sus pantallas y teclados! Las almas están en la realidad.
    (La reunión continúa, el tema cambia. Hay algunos comentarios más sobre catequesis, pero el impacto de la Misa en Roblox ha quedado. Litu y Ovi se sienten un poco aliviados, pero con la carga de la misión.)


    ESCENA IV: El Detalle Inesperado del Obispo

    AMBIENTE: Al final de la reunión, en el pasillo. Litu y Ovi están recogiendo sus cosas. El Obispo se les acerca.
    OBISPO (Con una sonrisa genuina) Padres Ángel y Ovidio, gracias por la presentación. Fue… ilustrativa.
    LITU (Un poco tenso) Para servir a la Iglesia, Excelencia.
    OVI (Más relajado) Esperamos haber abierto alguna mente, aunque sea un poquito.
    OBISPO (Asiente, con un brillo en los ojos que Litu y Ovi conocen bien) Solo un comentario, que me llamó la atención mientras miraba la plataforma…
    (Se acerca a ellos, baja la voz, con una sonrisa pícara.)
    OBISPO Vi que su avatar, Padre Ovidio, usaba sotana… y el suyo, Padre Ángel, vaya de jeans, remera y gorra….
    **(El Obispo se despide con una sonrisa, dejando a Litu y Ovi con la boca abierta, mirándose el uno al otro con sorpresa y una sonrisa nerviosa. El «hábito» virtual también había replicado su conflicto)**

  • Nuestros amigos leen una noticia y comentan….

    ESCENA I: El Control de Calidad Zeta

    AMBIENTE: La sala común de la casa parroquial. Es mediodía, un momento de descanso. Litu (en sotana) y Ovi (en ropa casual y gorra) están cada uno en su sillón, absortos en sus móviles. El silencio solo lo rompen los scrolls y los clicks.
    OVI (Sin levantar la vista, deslizando el dedo) ¡No puede ser! Mira esto, Litu. Un post de Instagram sobre la deuda europea. La gente lo está compartiendo como pan caliente. ¿Hace cuánto es esto?
    LITU (Levanta la cabeza para mirar su propio feed con una expresión de desconfianza)
    Espera. Primero, verifica la etiqueta. En el universo Zeta, la mitad de lo que ves es un TBT (Throwback Thursday) repostado por un algoritmo caprichoso. (Revisa su pantalla). No, parece reciente.
    OVI (Haciendo tap en la fuente) Segundo filtro: ¿Fuente creíble? Es un think tank económico. Bueno, al menos no es un influencer de finanzas personales.
    LITU (Asiente, bajando sus gafas) Ahora sí. Analicemos. La deuda soberana en Europa, la presión sobre los bancos centrales…
    OVI Y el subtítulo es lo que nos toca: «Efecto dominó en Sudamérica: Riesgo de que Paraguay no logre cerrar el acuerdo Mercosur-UE». ¡Nos afecta en casa!

    ESCENA II: El Debate en Caritas in Veritate

    AMBIENTE: La misma sala. Los móviles han sido puestos a un lado y el debate ahora es frontal.
    LITU (Con tono didáctico, casi dando una clase) Esto me recuerda directamente a Benedicto XVI. Él ya lo había dicho, Ovi. ¿Recuerdas la Encíclica Caritas in Veritate (CIV)?
    OVI ¡Claro! La caridad en la verdad. Ese documento es la tesis de que la crisis global no es solo económica, sino ética y espiritual.
    LITU Exacto. Miremos el artículo de la deuda. Habla de confianza y riesgo en mercados que se han vuelto puramente especulativos. La CIV dice, en esencia, que el mercado no es autónomo, sino que requiere formas de justicia y reglas éticas que lo trasciendan.
    OVI (Se quita la gorra, con frustración) ¡Lo confirma! Esta crisis es la prueba de que el afán de lucro desenfrenado, que él criticaba, termina afectando al pequeño: al agricultor paraguayo que espera exportar, al trabajador del Mercosur que necesita estabilidad.
    LITU La encíclica nos advierte que la globalización, si carece de un alma ética y de una autoridad política verdaderamente mundial, produce un gran desequilibrio. Es una profecía que estamos viendo en Instagram, Ovi.

    ESCENA III: ¿El Rol del “Cura Híbrido”?

    AMBIENTE: La tensión aumenta. Se dan cuenta de la inmensidad del problema.
    OVI (Se levanta y camina nervioso) Y esto nos lleva a la pregunta: ¿cuál es nuestro rol en todo esto, Litu? Nuestra formación es teológica, metafísica, pastoral… y de pronto, tenemos que estar preparados para opinar sobre la deuda de la eurozona y los acuerdos comerciales.
    LITU (Su voz se vuelve más grave, un reflejo de su rigor Zeta frente a la formación)
    Sorprende lo fácil que es seguir tendencias irracionales o ideológicas en este contexto mundial. Como sacerdotes, debemos discernir la verdad profunda en medio del ruido digital.
    OVI Y el ruido está dentro de la propia Iglesia, Padre. Mira las tendencias cristianas que se polarizan: unos buscan la seguridad inmutable del pasado, como si bastara con volver a las formas de antes…
    LITU …Y otros buscan la novedad revolucionaria, la utopía social, como si de verdad un movimiento político, por muy cristiano que sea, alguna vez concretó sus sueños de paraíso en la Tierra. Dos polos ideológicos, ambos incompletos.
    OVI (Vuelve al sofá, mirando al techo. Litu lo imita.) El algoritmo nos da la noticia, la Encíclica nos da el diagnóstico… pero no la respuesta inmediata sobre cómo un sacerdote aquí, en el Sur, debe actuar ante la deuda de otro continente.
    LITU (Suspira) No podemos responderlo en una pantalla, Ovi. No podemos simplificarlo. El problema es demasiado grande y la respuesta… trasciende la economía.
    (Se miran, ambos dejan los móviles sobre la mesa, con un gesto de liberación. Litu se levanta primero.)
    LITU Vamos.
    OVI ¿A dónde?
    LITU A la oración. A pedir la luz que no encontraremos en Instagram ni en un debate económico. Es el único lugar donde la caridad y la verdad se encuentran.
    (Salen de la sala en silencio, dejando la luz azul de sus móviles encendida sobre la mesa, un símbolo de la información que no pudieron resolver.)

  • La Santa Sede se entera de este género musical, el reguetón gregoriano, y pide al obispo un informe. El Dicasterio responsable de la música sacra y de la liturgia lo evalúa y responde…

    ESCENA I: Alarma en el Vaticano

    AMBIENTE: El despacho del Obispo. El Obispo está agitado, leyendo un correo electrónico en su ordenador. Litu y Ovi esperan, serios, cada uno en su propio look.
    NARRADOR El «Reguetón Gregoriano», o Dembow Sacro, había nacido de la unidad y la creatividad. Pero el algoritmo vaticano de búsqueda de «música litúrgica no aprobada» hizo su trabajo. Un Reel llegó hasta la Santa Sede.
    OBISPO (Levanta la cabeza, frotándose las sienes) Hijos míos, esto se ha magnificado. El Dicasterio responsable de la música sacra ha solicitado un informe exhaustivo sobre los Custodios Reguetoneros de las Santas Llagas de Jesús. ¡Han oído hablar del Reguetón Gregoriano!
    LITU (Cruza los brazos, sin sorpresa) Era de esperar, Excelencia. Es una fusión arriesgada que toca el patrimonio de la Iglesia.
    OVI (Con tono de orgullo) Pero es arte, Excelencia. Es la inculturación en su máxima expresión: la Mater Dolorosa con un beat insoportable.
    OBISPO (Suspira) Envié el informe. Básicamente, el texto que me dieron de la descripción musical y el ejemplo lírico: cómo el Dembow Sacro une el canto llano coral (Crux fidelis) con el flow urbano (Mi alma está en slow motion, mi corazón tumbao’) para hablar de la Pasión.

    ESCENA II: La Respuesta del Dicasterio

    AMBIENTE: El despacho del Obispo, horas después. El Obispo lee en voz alta la respuesta formal y diplomática del Dicasterio.
    OBISPO (Lee, con un tono solemne que lucha contra la incomprensión) «…La Santa Sede toma nota con interés de la originalidad y el vigor misionero que anima a estos jóvenes. La Iglesia, como bien nos recordó Sacrosanctum Concilium, alienta a llevar el Evangelio a las nuevas generaciones utilizando lenguajes y formas culturales contemporáneas…»
    LITU (Musita a Ovi) Aquí viene la diplomacia.
    OBISPO (Continúa leyendo) «…Si bien este Dicasterio admite que la comprensión plena del género musical podría requerir un estudio más profundo (risas nerviosas), alentamos a estos jóvenes Zetas a mantener su creatividad. Con prudencia, no obstante, se recomienda vivamente un uso extra litúrgico de este estilo musical…»
    OVI (Sonriendo) ¡Traducción: «No entendimos nada, pero si funciona, que sigan, pero por favor, que no lo pongan en Misa»!
    OBISPO (Cierra el correo, respirando profundamente) Exacto, Ovi. No entendieron, como yo no entendí. Pero alientan la misión. El mensaje es claro: creatividad fuera, reverencia dentro.

    ESCENA III: La Claridad Zeta

    AMBIENTE: El despacho del Obispo. Litu y Ovi dan su respuesta final.
    LITU Excelencia, Su Santidad el Papa puede estar tranquilo.
    OVI (Con una seriedad inusual) Cuando los Custodios Reguetoneros vinieron a explicarnos su nuevo estilo, Padre Litu y yo les hicimos una pregunta clave sobre la Misa.
    LITU Y su respuesta fue el mejor fruto de la penitencia.
    OVI Ellos tienen algo muy claro: Les gusta la Santa Misa simple. Quieren que el Señor sea el único protagonista en la Iglesia. No quieren que la Misa sea un show, ni que los fieles se distraigan con su música.
    LITU Quieren que el Reguetón Gregoriano sea su arma para animar la misión pastoral: retiros, vigilias, apostolado en la calle. Es un lenguaje para hablarle a su generación, pero no para hablarle a Dios en el Sacrificio.
    OBISPO (Su rostro se ilumina de alivio) ¡Bendito sea Dios! ¡La lección ha sido aprendida por todos! Por los jóvenes, que supieron dónde trazar la línea entre la cultura y el culto…
    OVI Y por nosotros, Excelencia, que aprendimos a confiar en la autenticidad de su fe.
    OBISPO (Se recuesta en su silla, totalmente relajado) ¡Gracias a Dios! Litu, Ovi, digan a esos jóvenes que pueden seguir con su Dembow con mi bendición. Y díganle a Su Santidad, el Papa León…
    LITU …Que puede respirar aliviado.
    OVI ¡La Iglesia sigue ready para la misión!
    (Litu y Ovi salen del despacho, sonriendo. La cámara se detiene en el Obispo, quien quizás tararea brevemente el beat del Reguetón Gregoriano, antes de volver a sus documentos.)

  • El encuentro de ambos grupos (Custodios de las santas llagas y Reguetoneros de Jesús) fue tan positivo y natural, que ellos crearon el ¡reguetón gregoriano! Ambos comunicaron a los Padres Litu y Ovi, que a partir de ahora se llamarian: Custodios reguetoneros de las Santas Llagas de Jesús. Litu y Ovi están perplejos. La realidad fue más fuerte que sus ideas. Litu y Ovi se encuentran con el Obispo….

    ESCENA I: Perplejidad Pastoral (La Parroquia)

    AMBIENTE: La casa parroquial. Litu (ya con su sotana, pero aún con una expresión de perplejidad) y Ovi (ya con su ropa casual y gorra, pero con una sotana impecable doblada sobre una silla como trofeo de guerra) están sentados, mirando un papel con asombro. Ha pasado casi un mes.
    OVI (Con una mezcla de incredulidad y orgullo) Litu, ¿lo estás viendo? Lo lograron. La velada fue un éxito. Y no solo eso… ¡crearon el «Reguetón Gregoriano»!
    LITU (Se ajusta las gafas, su ceño fruncido habitual se suaviza con el asombro. En sus manos tiene el manifiesto del nuevo grupo.) «Custodios Reguetoneros de las Santas Llagas de Jesús»… Es una fusión. Letras sobre la Pasión con beats de dembow. Es… es…
    OVI (Sonriendo ampliamente) Es más fuerte que nuestras ideas, Padre. La realidad fue más fuerte que nuestra teología. Y que su forma. Y mi relevante informalidad. El Espíritu es una caja de sorpresas.
    LITU (Sacude la cabeza, una risa suave y rara para él se le escapa) El Obispo va a pensar que hemos creado un… un monstruo musical.

    ESCENA II: La Audiencia con el Obispo (El Despacho del Obispo)

    AMBIENTE: El despacho del Obispo. Litu y Ovi están de pie, esta vez cada uno con su hábito «normal». El Obispo los mira, con una sonrisa que mezcla satisfacción y una pizca de curiosidad.
    OBISPO (Con la carpeta de penitencia cerrada, satisfecho) Han cumplido la penitencia. Me han informado de un «encuentro» entre los Custodios y los Reguetoneros. Y por lo visto… la comunión ha sido más fructífera de lo esperado. Me dicen que han creado un nuevo… ¿género musical?
    OVI (Con entusiasmo) ¡Sí, Excelencia! El Reguetón Gregoriano. Es… muy auténtico. Muy de ellos.
    LITU (Con una expresión más tranquila de lo habitual) Es la forma en que los jóvenes de hoy, los Zetas, expresan su fe, Excelencia. Es un realismo, un lenguaje que integra su mundo con el Evangelio. Quizás no sea… la mejor forma litúrgica… pero su intención es pura.
    OBISPO (Su sonrisa se ensancha. En su interior, piensa: ¿Reguetón Gregoriano? ¿He creado un monstruo?) La autenticidad… el realismo Zeta… Me agrada. La verdadera sinodalidad es esto: escuchar al Espíritu dondequiera que sople. Me gustaría conocer este nuevo estilo. Me invito a un próximo encuentro.
    OVI (Sus ojos brillan) ¡Sería un honor, Excelencia! ¡Les encantará!
    LITU (Piensa: Que San Gregorio nos ampare.) Será… una experiencia, Excelencia.

    ESCENA III: El Concierto del Espíritu (La Parroquia)

    AMBIENTE: El salón parroquial, vibrando con música y jóvenes. Luces de colores, algo de humo. El Obispo está sentado en primera fila, rodeado de Litu y Ovi, ya liberados de la penitencia y cada uno con su propio look. Los «Custodios Reguetoneros de las Santas Llagas de Jesús» están en el escenario. Empieza la música: una base rítmica de reguetón con un coro de canto gregoriano de fondo, y letras que fusionan la piedad tradicional con el lenguaje urbano.
    (Litu y Ovi miran al Obispo, que intenta mantener una expresión serena mientras el ritmo lo mueve levemente.)
    LITU (A Ovi, en voz baja, con una mezcla de curiosidad y preocupación) No sé qué estará pensando Su Excelencia.
    OVI (Sonriendo, observando al Obispo con una expresión de «todo va a estar bien») Tiene el rostro en expresión de benevolencia pastoral. Solo eso.
    (Silencio. Ambos se quedan observando, curiosos, cómo el Obispo procesa la fusión musical.)
    OBISPO (En su mente, mientras el ritmo de reguetón gregoriano resuena) Bueno, Señor, es tu rebaño. No entiendo mucho de lo que dicen, y ese ritmo… ¡madre mía! Pero veo que Tú has logrado sorprenderlos y sorprendernos. Y que están en paz, alegres y fraternos. Ojalá San Gregorio, como Buen Pastor, no me tome esto a mal.
    (El Obispo se da vuelta, sonriendo, y hace una señal a Litu y Ovi.)
    LITU (Traga saliva) Mira, el Obispo nos llama.
    OVI (Le da un codazo suave a Litu, con una sonrisa pícara) Confío en que no nos dará una nueva penitencia… ¡tal vez quiere unirse a la banda!
    (Ambos caminan hacia el Obispo, la risa de Ovi resonando suavemente, mientras la música del «Reguetón Gregoriano» sigue llenando el salón, una prueba viviente de que el Espíritu sopla donde quiere, incluso en las mezclas más inesperadas.)

    Pero: ¿estarán pensando en cantar esto en la Santa Misa? Ya lo veremos en un siguiente episodio. ¡Ah! No piensen que son errores ortográficos en el dibujo. Bueno, sí, lo son, pero es la forma como los reguetoneros zeta hablan.

  • Casi al mes de la penitencia recibida, Litu y Ovi están desesperados, no saben qué hacer para unir a los dos grupos. Entonces proponen un encuentro deportivo. Litu y Ovi participan como capitanes.

    ESCENA I: La Desesperación de los Curas

    AMBIENTE: La casa parroquial. Litu (con polo y gorra) y Ovi (con sotana) están agotados, sentados en un sofá, mirando al techo. Se acerca el mes de la penitencia y no han logrado unir a los grupos.
    OVI (Con la sotana ligeramente desordenada, suspira)
    Esto es imposible, Litu. Los Custodios se quejan de que los Reguetoneros son ruidosos. Los Reguetoneros dicen que los Custodios son fósiles. ¡Y el Obispo nos va a crucificar!
    LITU (Ajustándose la gorra, con una expresión de profundo agobio)
    Las formas, Ovi. Si no se entienden las formas, no hay entendimiento. Intenté explicarles a los «Reguetoneros» el usus antiquior de la piedad mariana… Me miraron como si hablara en latín.
    OVI (Ríe sin ganas) Y yo a los «Custodios» intenté ponerles una canción de Jesús Adrián Romero… Padre, ¡casi me excomulgan! Se ofendieron por la percusión.
    LITU (Se levanta, exasperado) ¡No saben ceder! ¿Cómo unimos el orden y el caos?
    OVI (Se levanta, una idea brillante en sus ojos) ¡Fútbol! Un partido de fútbol, Litu. Un desafío.
    LITU (Lo mira con escepticismo) ¿Fútbol? ¿Y eso cómo va a unir?
    OVI (Entusiasmado) ¡Si mis Reguetoneros ganan, los Custodios vienen a una velada de reguetón cristiano! ¡Si sus Custodios ganan, los Reguetoneros van a una velada de canto gregoriano! ¡Obligatorio!
    LITU (Una sonrisa competitiva aparece en su rostro, la sotana de Ovi le queda ridícula con la gorra) ¡Me parece excelente, Ovi! La competición puede sacar lo mejor… o lo peor. Pero la meta es clara. ¡Y que ganen los Custodios, por supuesto!
    OVI (Con un brillo en los ojos, ajustándose la sotana) ¡Veremos, Padre Litu, veremos! ¡Que gane la juventud!

    ESCENA II: El Partido de la Penitencia

    AMBIENTE: La cancha de fútbol de la parroquia, al atardecer. Los dos equipos están en el campo. Los «Reguetoneros de Jesús» visten camisetas de colores vivos. Los «Custodios de las Santas Llagas» visten camisetas más sobrias. Litu (en ropa casual de Ovi) y Ovi (en sotana y zapatillas) son los capitanes. El juego empieza, tenso y estresante.
    (Litu, gritando instrucciones tácticas complejas a sus Custodios. Ovi, dando arengas emotivas y un poco caóticas a sus Reguetoneros. Ambos están estresados, tensos, sin disfrutar.)
    LITU (Gritando a un «Custodio») ¡Marcelo! ¡Posición, posición! ¡La defensa en triángulo invertido, el centro debe cubrir al extremo! ¡Orden, por el amor de Dios!
    OVI (Pateando una pelota fuera de banda, frustrado. La sotana le estorba ligeramente.) ¡Pero no corran con miedo, Reguetoneros! ¡Pasión! ¡El Espíritu Santo nos da fuerza! ¡Hay que ser audaces, como San Pablo!
    (El juego es trabado, lleno de faltas, pases errados. Los chicos de ambos equipos se miran frustrados.)
    JUGADOR REGGAETONERO (David) (A media voz, a sus compañeros) Parece que los padres están más estresados que nosotros.
    JUGADOR CUSTODIO (Miguel) (Asiente) Sí. Ya no es divertido. Solo quieren ganar.
    (Primer tiempo. Ambos equipos se acercan a sus capitanes, exhaustos y con caras largas.)
    DAVID (A Ovi) Padre Ovi, con todo respeto… ¿podría sentarse en el banquillo? Queremos jugar.
    MIGUEL (A Litu) Padre Litu, no entendemos sus tácticas complejas. Y nos está estresando. Solo queremos disfrutar el partido.
    (Litu y Ovi se miran, sorprendidos y luego avergonzados. Se dan cuenta de su error.)
    LITU (Con un suspiro, quitándose la gorra) Tienes razón, David. Nos hemos puesto… muy ideológicos. Olvidamos que esto es un juego.
    OVI (Se ajusta la sotana, encogiéndose de hombros) Miguel tiene razón. Nos habíamos olvidado de ustedes. Y del disfrute. Parece que nosotros, los «adultos», somos los que estamos más estresados.
    (Ambos se dirigen al banquillo, cabizbajos. Litu se sienta, Ovi le ofrece una botella de agua.)
    LITU (Mirando el campo) Estos jóvenes… son hijos de padres muy estresados, ¿verdad? Y nosotros, sus padres espirituales, no somos la excepción. Aunque nosotros somos Zetas, parece que el tiempo de seminario nos modeló con rasgos que de alguna medida han debilitado las virtudes de los Zeta, como la autenticidad y evitar estigmatizar a los demás.
    OVI (Sonríe, esta vez sinceramente) Parece que estos jóvenes Zetas son mejores que nosotros para esto de la sinodalidad espontánea.
    (El segundo tiempo comienza. Los chicos juegan con energía, compañerismo, riendo y animándose mutuamente, sin la presión de sus capitanes. El juego fluye, hay jugadas hermosas, goles bien logrados. Termina 2 a 2. Un empate ejemplar.)

    ESCENA III: La Velada Inesperada

    AMBIENTE: El salón parroquial. Horas después. Litu (aún con la ropa de Ovi) y Ovi (aún con la sotana) llegan un poco tarde a la velada que se supone será una «mezcla» de reguetón y gregoriano, como acordaron los mismos jóvenes.
    (Al abrir la puerta, los ven a todos: Reguetoneros y Custodios, mezclados, bailando, charlando, ¡e incluso algunos Custodios intentando pasos de reguetón, y algunos Reguetoneros tarareando melodías gregorianas que alguien ha puesto en el fondo! Hay pizza y gaseosas.)
    LITU (Asombrado, en voz baja) Pero… ¿qué demonios…?
    OVI (Sonríe, con una paz y alegría genuinas en su rostro, pero de grata sorpresa) La creatividad del Espíritu, Litu. Parece que ellos se las arreglaron.
    (Se miran el uno al otro, la ropa que llevan parece menos importante que la lección que acaban de aprender.)
    LITU (Con una pequeña sonrisa, una de las más sinceras de la serie) ¿Sabes qué, Ovi? ¿Qué te parece si los dejamos solos? De tanto marcar nuestras preferencias, olvidamos darles su espacio, tratando de embanderarlos con nuestras perspectivas.
    OVI (Asiente, dándole una palmada en la espalda a Litu. Su sotana ya no parece una penitencia.)
    Parece que tenemos que aprender a darles espacio. A ellos… y al Señor. Para que actúe y logre, lo que nosotros, con nuestras ideologías o sesgos, no logramos hacer.
    (Litu y Ovi se quedan en la puerta, observando la escena, sonriendo, dándose cuenta de que la Iglesia avanza, a veces, a pesar de sus sacerdotes más estresados, gracias al Espíritu que anima a los jóvenes. Parece que la penitencia ha terminado, y que la lección ha sido aprendida. ¿O no?) En el siguiente episodio lo sabremos.

  • Al obispo le han llegado muchas quejas sobre los Padres Litu y Ovi. Sobre Litu, porque da mucha importancia a la forma, parece distante y se le acercan especialmente algunas personalidades intransigentes, que a espaldas del Padre, se pasan juzgando a los demás, Sobre Ovi, porque le da poca importancia a la forma, su informalidad incomoda a algunas personas, y se le acercan especialmente personalidades más liberales, que si bien deben ser acogidas con caridad pastoral, no es prudente ubicarlas en funciones de liderazgo. El obispo, llama a ambos a su despacho….


    ESCENA I: El Despacho del Obispo y el Intercambio de Hábitos

    AMBIENTE: El despacho del Obispo, solemne. Litu (Ángel) y Ovi (Ovidio) están de pie ante él.
    OBISPO (Cerrando la carpeta de quejas.) …Es inaceptable. Ambos, por sus extremos, están debilitando la unidad. Padre Ovidio, su afán por la relevancia descuidó el contenido en las redes, generando polémica. (Agarrándose la cabeza, se saca los anteojos y se toca los ojos, agrega) Padre Ovidio, Usted atrae a personas que usan la caridad para justificar ¡cualquier cosa! Padre Ángel, su rigor permite que los intransigentes se refugien en usted para condenar sin misericordia a muchos… (subiendo el tono). Padre Ángel, Usted atrae a personas ¡que usan el dogma como un garrote! Sin quererlo, quizás, hijos míos, están polarizando la parroquia. No es la primera vez que recibo un rosario de quejas, sobre ambos. No crean que uno es mejor que el otro.
    (LITU Y OVI intentan hablar para defenderse pero el Obispo les interrumpe)
    (El Obispo les impone la penitencia.)
    OBISPO Ya discutimos esto muchas veces. Cada uno tiene sus argumentos. Ya los conozco. Hoy no voy a hablar. Les impongo a ambos una penitencia pastoral por el bien de la parroquia:
    1. Durante un mes, intercambien hábitos. Padre Ovidio, usará la sotana. Padre Ángel, la ropa casual.
    2. Durante un mes, Padre Ángel, usted acompañará a los «Reguetoneros de Jesús» del Padre Ovidio.
    3. Durante un mes, Padre Ovidio, usted acompañará a los «Custodios de las Santas Llagas», del Padre Ángel.

    ESCENA II: El Obispo les recuerda los errores pasados

    OBISPO Deben aprender que el hábito no hace al monje. ¿Recuerdan hace unos meses al falso monje que recibieron, que Usted Padre Ángel estaba fascinado por los cantos gregorianos que enseñaba, y que resultó ser un estafador? ¿O aquella mujer tan piadosa que usaba el velo y rezaba de rodillas toda la misa, sacristana, pero maltrataba a sus empleados con crueldad?
    (Litu se queda congelado, ruborizado)
    OBISPO Y Padre Ovidio, en su afán por hacer la Iglesia «más atractiva» a veces roza la imprudencia. No puedo ignorar las quejas sobre las redes sociales de la parroquia. El mensaje es más coach motivacional que Evangelio de Cristo. En su deseo de ser relevante, usted descuidó el contenido…. Además, en la semana ha subido al menos 5 videos de usted bailando alguna dinámica nueva… ¿Para eso lo formamos 7 años en el Seminario?
    (OVI está transpirando y pálido) Es verdad que fueron jóvenes que parecían inadaptados de su entorno, Padre Ovidio, los únicos que se detuvieron como el buen samaritano a ayudar a la pobre viuda del barrio. Es verdad también, que los jóvenes de su estima, Padre Ángel, están bien instruidos en la moral y en la doctrina cristiana. Pero, si se fanatizan, no le hace bien a nadie.
    (Litu y Ovi al unísono, pero tímidamente) Al menos algo bueno hicimos, Excelencia.

    ESCENA III: Hay que aprender que el hábito no hace al monje

    OBISPO La penitencia permanece. Se levantará antes del mes cuando hagan entender a unos y otros, que la Iglesia es una y diversa, y que la comunión eclesial no solamente es posible, sino que es un deber cristiano.
    OBISPO (Sonríe con un brillo en los ojos) Sé que la entienden. Por eso, mi penitencia no será rezar más el Rosario, sino vivir la caridad desde la trinchera del otro.
    (El Obispo se levanta y se acerca a una percha donde cuelga una sotana impecable de repuesto y hay un bolso de Ovi.)
    OBISPO Padre Ovidio. Quiero que vista la sotana de su hermano. Que se vea tan impecable como él.
    OVI (Traga saliva, mirando la sotana con terror) ¿La… sotana, Excelencia?
    OBISPO Sí. Y Padre Ángel. Usted usará la ropa casual y juvenil del Padre Ovidio. Tendrá que acercarse a los jóvenes liberales que critican la rigidez, y hacerlo sin su «armadura» de formas.
    LITU (Abre los ojos ligeramente, visiblemente incómodo con la idea de la ropa casual.) Pero… ¿el decoro, Excelencia?
    OBISPO (Les pone una mano en el hombro a cada uno) Precisamente. Queridos hijos, deben aprender que el hábito no hace al monje. Lo hace el corazón. El Padre Ovi, con el rigor en el hábito, debe mostrar la misericordia de Cristo. Y usted, Padre Ángel, con la informalidad, debe defender la Verdad con humildad. Vayan y busquen unirlos a Cristo, no a sus posiciones intransigentes.

    ESCENA IV: «En la piel del otro»

    (Litu y Ovi salen del despacho, sin decir palabra. La escena cambia a la sacristía de la parroquia horas después. Ovi, sudando, intenta abrocharse la sotana de Litu, que le queda ligeramente ajustada. Litu está de pie, mirando con recelo una remera de Ovi de color vivo y unos jeans desgastados.)
    OVI (Luchando con la sotana) Esto es un desafío a la paciencia, Litu. Parece que no estoy configurado para este tipo de vestimenta. Me siento como un personaje de ópera… ¿Y usted?
    LITU (Toca la tela de la remera de Ovi con la punta de los dedos, como si fuera una sustancia química peligrosa.) Yo me siento desprotegido. La vestimenta es la forma, Ovi. Y la forma es la primera enseñanza. Sin ella, ¿cómo voy a convencer a los jóvenes de que la doctrina es seria? Yo… yo perdí la persona por el orden. Pero la justicia divina es cruel, Ovi. ¿»Reguetoneros de Jesús»? ¿Tendré que escuchar esa música del «conejito malo» adaptada? ¡Eso es un sacrilegio a la forma y a la audición!
    OVI La doctrina es seria, sí. Pero ahora, Padre Litu, si usted quiere salvar la forma, deberá hacerlo sin su uniforme. Y yo… (Se mira en el espejo, con la sotana perfectamente ajustada.) …yo tengo el uniforme, pero debo salvar la persona y a la verdad, y humanizar a sus “Custodios de las Santas Llagas”.
    OVI y LITU: ¡Y ambos debemos sobrevivir la penitencia!
    (Se miran y no pueden contener la risa, aún cuando saben que les espera una verdadera pesadilla)

  • Litu y Ovi regresan de una reunión pastoral, en la que el Obispo presentó la reciente nota doctrinal Mater Populi Fidelis, del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Estuvieron presentes miembros del clero, de la vida consagrada y agentes de pastoral y representantes de movimientos, convocados todos por el señor Obispo. Durante la reunión todos escuchan, nadie comenta, a no ser algunos que quieren congraciarse con el obispo u otros que quieren llevarles la contra a los primeros. Pero acabada la reunión en los pasillos se escuchan los pequeños grupos comentando en ronda, algunos indignados, otros indiferentes. Los «influencers» grabando sus comentarios para alzarlos en las redes y los «comunicadores» persiguiendo a los que podían de uno y otro bando para hacer noticia. Al salir, Litu espera en el auto de la parroquia. Ovi demora un poco en salir.

    ESCENA I: De camino a la parroquia

    AMBIENTE: El interior del auto de la parroquia. Es el anochecer. Litu (Ángel) está al volante, con una expresión pensativa, como siempre. Ovi (Ovidio) sube al lado del copiloto, visiblemente afectado, pero con una paz extraña.
    (Ovi se abrocha el cinturón y el silencio es tenso. Litu arranca el auto.)
    OVI (Suspira) Discúlpame por el atraso, Padre Litu.
    LITU (Sin mirarlo, acostumbrado a los retrasos de Ovi) No pasa nada. Ya estoy acostumbrado.
    (El auto avanza por las calles, dejando atrás el ruido del lugar de la reunión. Ovi, que es como un libro abierto, no espera la pregunta.)

    ESCENA II: La profundidad de Ovi

    OVI Fui a rezar. Al oratorio de la Virgen.
    LITU (Litu aprieta ligeramente el volante. Escucha, sin interrumpir. Ya conoce las reacciones de Ovi, pero esta vez percibe algo distinto.)
    OVI (Con la voz grave, como si hablara consigo mismo) Comprendo plenamente la nota doctrinal Mater Populi Fidelis. Sé que el título de Corredentora, tal como lo entienden algunos, no es apropiado. La Virgencita, en el Magníficat, se llama a sí misma «Servidora». Y sé que Cristo es el único Mediador y que María, en primer lugar, y los santos, y nosotros los creyentes, participamos de esa mediación si hacemos como Ella en Caná: señalando siempre a Cristo.
    (Litu lo mira de reojo, sorprendido. La profundidad teológica de Ovi, tan articulada, no es algo que muestre a menudo, y menos con tanta seriedad.)
    LITU (Asiente lentamente, interesado, pero mantiene el silencio.)

    ESCENA III: De María nunquam satis, pero…

    OVI La reacción en los pasillos… no me sorprende. Quizás pase en todas partes, en todos los sínodos y dicasterios. Hay algunos que de maximalistas marianos van más allá y exageran el refrán «de María nunquam satis» para ser… para ser…
    LITU (Curioso, interrumpe por primera vez) El refrán maximalista lo conozco, Padre Ovi, pero ¿este otro?
    OVI (Una chispa de su habitual humor, aunque tenue, brilla en sus ojos.) Lo acabo de inventar. Es para los exagerados y fanáticos. Los «Maximinimium Ultra-Zelus». Para los que arman escándalo por todo.
    LITU (Una pequeña sonrisa cruza su rostro, pero se desvanece rápido. El neologismo le parece brillante y preciso.) Ah.
    OVI Decía, que algunos van a armar un escándalo en las redes y en las comunidades. Y los que de por sí no le dan mucha importancia a la Virgen, van a encontrar en estos fanáticos el argumento perfecto para seguir sin darle importancia. Es un círculo vicioso que daña la devoción y la vida de fe.
    (Litu está cada vez más sorprendido. El análisis de Ovi es perspicaz, va más allá de la rabia fácil.)
    LITU (Un profundo silencio. Solo el sonido del motor y los neumáticos.)

    ESCENA IV: Sigue siendo la Madre del pueblo fiel

    OVI (Baja la voz, casi en confidencia) Fui a rezar a la Virgencita, Litu. Le di gracias por la Nota doctrinal. Pienso que ella está feliz, cantando su Magníficat por esta reflexión que ayuda a poner las cosas en su sitio, a que su Hijo sea el centro. Pero también le pedí, como Madre del Pueblo fiel, que cuide de los más pequeños, los que caminan a su encuentro todos los años en Caacupé, los que la invocan todos los días… para que nadie los confunda con ideas raras o los use en sus batallas ideológicas.
    LITU (Su voz, por primera vez, suena suave y con un matiz diferente, casi vulnerable.) Seguro lo hará. Como siempre.
    (El resto del camino hasta la parroquia transcurre en un silencio diferente, uno de comprensión mutua y respeto. Al llegar, Ovi baja del auto.)
    LITU (Se queda un momento en el asiento del conductor, el motor aún encendido. Su plan inicial era ir a la biblioteca para leer la nota doctrinal y quizás comenzar un artículo de mariología para el boletín. Pero después de escuchar a Ovi, extrañamente, apagó el motor y caminó directamente a la pequeña gruta de la Virgen que tienen en un rincón del jardín parroquial. Se arrodilló, en silencio, con una nueva perspectiva sobre la Mater Populi Fidelis.)

    Dibujo: Ovi moviéndose a través del caos y el ruido digital como un «Neo» de la devoción, dirigiéndose a la Virgen. Una escena al estilo «Matrix», con el Obispo despidiéndose y el ambiente polarizado, mientras Ovi se abre paso hacia la serenidad del oratorio.

  • AMBIENTE: El atrio de la parroquia. Es 31 de octubre al anochecer. Un grupo de jóvenes y algunos padres están reunidos, visiblemente divididos y molestos por la fiesta de disfraces del colegio cercano.
    (El diálogo comienza con Litu y Ovi bromeando, tratando de relajar el ambiente.)

    ACTO I El humor ayuda

    LITU (Sonriendo, ajustándose la sotana) Así que, Padre Ovi, con lo serio que soy, mi disfraz de miedo sería, sin duda, la Madre Superiora de mi escuela primaria. Era la directora. Solo su mirada imponía más orden que cien rúbricas.
    OVI (Ríe a carcajadas) ¡Y yo, de berenjena! No hay nada que me haya dado más miedo en la infancia que ese plato. Sería el disfraz del trauma superado.

    ACTO II Con madurez y objetividad

    (Un grupo de padres y jóvenes deja de reír y el ambiente se tensa al escuchar el comentario de Don César.)
    PADRE ENFADADO (Don César) Padres, con todo respeto, me alegra verlos de buen humor, pero la amenaza es real. Los del colegio se ríen de nosotros. Esto de la Noche de Brujas es una importación satánica que pervierte a nuestros hijos. ¿No deberían ustedes, como sacerdotes, estar enardecidamente en contra?
    OVI (Suaviza el tono, con calma.) Don César, abordemos el tema con madurez, no con pánico. Litu, ¿la historia primero?
    LITU (Se pone serio, adoptando su tono didáctico, pero no condenatorio.) Empecemos por el origen. Mucha gente habla de lo «pagano» y lo «satánico», pero la historia es compleja. El 31 de octubre era el Samhain, una fiesta celta de la cosecha y el cambio de año. La Iglesia, siguiendo su costumbre milenaria, superpuso la fiesta de Todos los Santos (que antes era en mayo) a esta fecha, para santificar las tradiciones de los pueblos.
    OVI Exacto. La Iglesia siempre ha reciclado. Se llama inculturación. El 31 de octubre es la víspera de Todos los Santos (el día en que recordamos a los que ya están en el Cielo). La palabra Halloween viene de All Hallows’ Eve, que significa «Víspera de Todos los Santos». Aún cuando pocos comprenden, hay una indicación de origen cristiano en el nombre y una intención.

    ACTO III ¿El peligro real?

    JOVEN PREOCUPADA (Sofía) Pero Padre, ¿y las brujas, la oscuridad, los disfraces? Dicen que son portales al ocultismo.
    LITU El disfraz es lo que ha cambiado. El disfraz de «miedo» en la antigüedad servía para ahuyentar a los espíritus o para pedir limosna, sí. Hoy, aquí, es principalmente fantasía y juego. El peligro real no está en la sábana blanca que usas de fantasma. El verdadero peligro está en la intención del corazón.
    OVI Ahí es donde debemos discernir. No se trata de si un disfraz es «satánico», sino de si yo, como cristiano, participo con una intención madura. Si la intención es jugar y compartir, no hay daño. Si la intención es burlarse de lo sagrado o practicar ocultismo, ese es el verdadero peligro.

    ACTO IV Prudencia ¡siempre!

    PADRE ENFADADO (Don César) Pero Padre Litu, ¿qué pasa con el principio de prudencia? ¿No deberíamos cortar de raíz cualquier cosa que pueda ser un gancho?
    LITU La prudencia es vital. Es cierto, no todos tienen esa prudencia. Pero la madurez cristiana nos llama a la libertad guiada por la Verdad. Si prohibimos todo lo que tiene un origen ambiguo, tendríamos que revisar muchas de nuestras propias costumbres.
    OVI Aunque estoy sorprendido de esta afirmación de Padre Litu, coincido. Además en este tiempo, prohibir es invitar a hacer lo prohibido….
    LITU Pensemos en nuestra fiesta de San Juan Bautista. Tenemos el tata ári jehasa (caminar sobre brasas), que la gente hace para ver si su alma es pura. ¿No intentó Usted, don César, realizar esta prueba en el último San Juan Parroquial?
    (Don César tose nervioso)
    OVI O la cuchilla enterrada en el tronco del bananero para ver la inicial del futuro esposo. Las supersticiones de la prebera… Todo eso lo hacemos en el contexto de un santo.
    (Sofía intenta desviar la mirada)
    LITU (Lo apoya)
    Y más aún, las supersticiones de Año Nuevo. La ropa interior de color, comer uvas, ¡los feligreses más devotos lo hacen «religiosamente»! Y no condenamos las uvas ni la ropa interior. Tomamos el fuego y la alegría de San Juan, y los reorientamos a celebrar la Luz de Cristo. No denigramos lo popular, lo elevamos.

    ACTO V Contracultura vs Alegría de ser cristiano

    OVI Entonces, el camino no es la condena. El camino es que la comunidad madura sea luz.
    Propuesta Madura: 1 Discernimiento: Enseñar a los jóvenes a discernir la intención (¿juego o culto?). 2 Celebración Alternativa: Concentrémonos en hacer de la Misa de Todos los Santos la fiesta más luminosa, donde el mundo vea que nuestra alegría es más fuerte que cualquier noche de fantasía.
    LITU El mayor acto de contracultura no es la queja, sino la alegría de ser cristiano.
    OVI Vayan a la fiesta si quieren, siempre y cuando su corazón sepa que mañana celebramos la vida eterna de los santos.
    (Ambos se dirigen juntos al templo para la Misa, dejando a los padres y jóvenes con una nueva perspectiva.)
    LITU Ahora sí, Padre Ovi. Si se va a disfrazar, al menos que no le falte el alzacuello a la berenjena.
    OVI (Ríe) ¡Usted de Monja Superiora, yo de berenjena! De Principio a Zeta, Litu. ¡La Iglesia avanza!
    LITU: (se arregla la sotana y dice) Ojalá el Obispo nos apoye…
    OVI: ¡Amén! (y se santigua)