• Casi al mes de la penitencia recibida, Litu y Ovi están desesperados, no saben qué hacer para unir a los dos grupos. Entonces proponen un encuentro deportivo. Litu y Ovi participan como capitanes.

    ESCENA I: La Desesperación de los Curas

    AMBIENTE: La casa parroquial. Litu (con polo y gorra) y Ovi (con sotana) están agotados, sentados en un sofá, mirando al techo. Se acerca el mes de la penitencia y no han logrado unir a los grupos.
    OVI (Con la sotana ligeramente desordenada, suspira)
    Esto es imposible, Litu. Los Custodios se quejan de que los Reguetoneros son ruidosos. Los Reguetoneros dicen que los Custodios son fósiles. ¡Y el Obispo nos va a crucificar!
    LITU (Ajustándose la gorra, con una expresión de profundo agobio)
    Las formas, Ovi. Si no se entienden las formas, no hay entendimiento. Intenté explicarles a los «Reguetoneros» el usus antiquior de la piedad mariana… Me miraron como si hablara en latín.
    OVI (Ríe sin ganas) Y yo a los «Custodios» intenté ponerles una canción de Jesús Adrián Romero… Padre, ¡casi me excomulgan! Se ofendieron por la percusión.
    LITU (Se levanta, exasperado) ¡No saben ceder! ¿Cómo unimos el orden y el caos?
    OVI (Se levanta, una idea brillante en sus ojos) ¡Fútbol! Un partido de fútbol, Litu. Un desafío.
    LITU (Lo mira con escepticismo) ¿Fútbol? ¿Y eso cómo va a unir?
    OVI (Entusiasmado) ¡Si mis Reguetoneros ganan, los Custodios vienen a una velada de reguetón cristiano! ¡Si sus Custodios ganan, los Reguetoneros van a una velada de canto gregoriano! ¡Obligatorio!
    LITU (Una sonrisa competitiva aparece en su rostro, la sotana de Ovi le queda ridícula con la gorra) ¡Me parece excelente, Ovi! La competición puede sacar lo mejor… o lo peor. Pero la meta es clara. ¡Y que ganen los Custodios, por supuesto!
    OVI (Con un brillo en los ojos, ajustándose la sotana) ¡Veremos, Padre Litu, veremos! ¡Que gane la juventud!

    ESCENA II: El Partido de la Penitencia

    AMBIENTE: La cancha de fútbol de la parroquia, al atardecer. Los dos equipos están en el campo. Los «Reguetoneros de Jesús» visten camisetas de colores vivos. Los «Custodios de las Santas Llagas» visten camisetas más sobrias. Litu (en ropa casual de Ovi) y Ovi (en sotana y zapatillas) son los capitanes. El juego empieza, tenso y estresante.
    (Litu, gritando instrucciones tácticas complejas a sus Custodios. Ovi, dando arengas emotivas y un poco caóticas a sus Reguetoneros. Ambos están estresados, tensos, sin disfrutar.)
    LITU (Gritando a un «Custodio») ¡Marcelo! ¡Posición, posición! ¡La defensa en triángulo invertido, el centro debe cubrir al extremo! ¡Orden, por el amor de Dios!
    OVI (Pateando una pelota fuera de banda, frustrado. La sotana le estorba ligeramente.) ¡Pero no corran con miedo, Reguetoneros! ¡Pasión! ¡El Espíritu Santo nos da fuerza! ¡Hay que ser audaces, como San Pablo!
    (El juego es trabado, lleno de faltas, pases errados. Los chicos de ambos equipos se miran frustrados.)
    JUGADOR REGGAETONERO (David) (A media voz, a sus compañeros) Parece que los padres están más estresados que nosotros.
    JUGADOR CUSTODIO (Miguel) (Asiente) Sí. Ya no es divertido. Solo quieren ganar.
    (Primer tiempo. Ambos equipos se acercan a sus capitanes, exhaustos y con caras largas.)
    DAVID (A Ovi) Padre Ovi, con todo respeto… ¿podría sentarse en el banquillo? Queremos jugar.
    MIGUEL (A Litu) Padre Litu, no entendemos sus tácticas complejas. Y nos está estresando. Solo queremos disfrutar el partido.
    (Litu y Ovi se miran, sorprendidos y luego avergonzados. Se dan cuenta de su error.)
    LITU (Con un suspiro, quitándose la gorra) Tienes razón, David. Nos hemos puesto… muy ideológicos. Olvidamos que esto es un juego.
    OVI (Se ajusta la sotana, encogiéndose de hombros) Miguel tiene razón. Nos habíamos olvidado de ustedes. Y del disfrute. Parece que nosotros, los «adultos», somos los que estamos más estresados.
    (Ambos se dirigen al banquillo, cabizbajos. Litu se sienta, Ovi le ofrece una botella de agua.)
    LITU (Mirando el campo) Estos jóvenes… son hijos de padres muy estresados, ¿verdad? Y nosotros, sus padres espirituales, no somos la excepción. Aunque nosotros somos Zetas, parece que el tiempo de seminario nos modeló con rasgos que de alguna medida han debilitado las virtudes de los Zeta, como la autenticidad y evitar estigmatizar a los demás.
    OVI (Sonríe, esta vez sinceramente) Parece que estos jóvenes Zetas son mejores que nosotros para esto de la sinodalidad espontánea.
    (El segundo tiempo comienza. Los chicos juegan con energía, compañerismo, riendo y animándose mutuamente, sin la presión de sus capitanes. El juego fluye, hay jugadas hermosas, goles bien logrados. Termina 2 a 2. Un empate ejemplar.)

    ESCENA III: La Velada Inesperada

    AMBIENTE: El salón parroquial. Horas después. Litu (aún con la ropa de Ovi) y Ovi (aún con la sotana) llegan un poco tarde a la velada que se supone será una «mezcla» de reguetón y gregoriano, como acordaron los mismos jóvenes.
    (Al abrir la puerta, los ven a todos: Reguetoneros y Custodios, mezclados, bailando, charlando, ¡e incluso algunos Custodios intentando pasos de reguetón, y algunos Reguetoneros tarareando melodías gregorianas que alguien ha puesto en el fondo! Hay pizza y gaseosas.)
    LITU (Asombrado, en voz baja) Pero… ¿qué demonios…?
    OVI (Sonríe, con una paz y alegría genuinas en su rostro, pero de grata sorpresa) La creatividad del Espíritu, Litu. Parece que ellos se las arreglaron.
    (Se miran el uno al otro, la ropa que llevan parece menos importante que la lección que acaban de aprender.)
    LITU (Con una pequeña sonrisa, una de las más sinceras de la serie) ¿Sabes qué, Ovi? ¿Qué te parece si los dejamos solos? De tanto marcar nuestras preferencias, olvidamos darles su espacio, tratando de embanderarlos con nuestras perspectivas.
    OVI (Asiente, dándole una palmada en la espalda a Litu. Su sotana ya no parece una penitencia.)
    Parece que tenemos que aprender a darles espacio. A ellos… y al Señor. Para que actúe y logre, lo que nosotros, con nuestras ideologías o sesgos, no logramos hacer.
    (Litu y Ovi se quedan en la puerta, observando la escena, sonriendo, dándose cuenta de que la Iglesia avanza, a veces, a pesar de sus sacerdotes más estresados, gracias al Espíritu que anima a los jóvenes. Parece que la penitencia ha terminado, y que la lección ha sido aprendida. ¿O no?) En el siguiente episodio lo sabremos.

  • Al obispo le han llegado muchas quejas sobre los Padres Litu y Ovi. Sobre Litu, porque da mucha importancia a la forma, parece distante y se le acercan especialmente algunas personalidades intransigentes, que a espaldas del Padre, se pasan juzgando a los demás, Sobre Ovi, porque le da poca importancia a la forma, su informalidad incomoda a algunas personas, y se le acercan especialmente personalidades más liberales, que si bien deben ser acogidas con caridad pastoral, no es prudente ubicarlas en funciones de liderazgo. El obispo, llama a ambos a su despacho….


    ESCENA I: El Despacho del Obispo y el Intercambio de Hábitos

    AMBIENTE: El despacho del Obispo, solemne. Litu (Ángel) y Ovi (Ovidio) están de pie ante él.
    OBISPO (Cerrando la carpeta de quejas.) …Es inaceptable. Ambos, por sus extremos, están debilitando la unidad. Padre Ovidio, su afán por la relevancia descuidó el contenido en las redes, generando polémica. (Agarrándose la cabeza, se saca los anteojos y se toca los ojos, agrega) Padre Ovidio, Usted atrae a personas que usan la caridad para justificar ¡cualquier cosa! Padre Ángel, su rigor permite que los intransigentes se refugien en usted para condenar sin misericordia a muchos… (subiendo el tono). Padre Ángel, Usted atrae a personas ¡que usan el dogma como un garrote! Sin quererlo, quizás, hijos míos, están polarizando la parroquia. No es la primera vez que recibo un rosario de quejas, sobre ambos. No crean que uno es mejor que el otro.
    (LITU Y OVI intentan hablar para defenderse pero el Obispo les interrumpe)
    (El Obispo les impone la penitencia.)
    OBISPO Ya discutimos esto muchas veces. Cada uno tiene sus argumentos. Ya los conozco. Hoy no voy a hablar. Les impongo a ambos una penitencia pastoral por el bien de la parroquia:
    1. Durante un mes, intercambien hábitos. Padre Ovidio, usará la sotana. Padre Ángel, la ropa casual.
    2. Durante un mes, Padre Ángel, usted acompañará a los «Reguetoneros de Jesús» del Padre Ovidio.
    3. Durante un mes, Padre Ovidio, usted acompañará a los «Custodios de las Santas Llagas», del Padre Ángel.

    ESCENA II: El Obispo les recuerda los errores pasados

    OBISPO Deben aprender que el hábito no hace al monje. ¿Recuerdan hace unos meses al falso monje que recibieron, que Usted Padre Ángel estaba fascinado por los cantos gregorianos que enseñaba, y que resultó ser un estafador? ¿O aquella mujer tan piadosa que usaba el velo y rezaba de rodillas toda la misa, sacristana, pero maltrataba a sus empleados con crueldad?
    (Litu se queda congelado, ruborizado)
    OBISPO Y Padre Ovidio, en su afán por hacer la Iglesia «más atractiva» a veces roza la imprudencia. No puedo ignorar las quejas sobre las redes sociales de la parroquia. El mensaje es más coach motivacional que Evangelio de Cristo. En su deseo de ser relevante, usted descuidó el contenido…. Además, en la semana ha subido al menos 5 videos de usted bailando alguna dinámica nueva… ¿Para eso lo formamos 7 años en el Seminario?
    (OVI está transpirando y pálido) Es verdad que fueron jóvenes que parecían inadaptados de su entorno, Padre Ovidio, los únicos que se detuvieron como el buen samaritano a ayudar a la pobre viuda del barrio. Es verdad también, que los jóvenes de su estima, Padre Ángel, están bien instruidos en la moral y en la doctrina cristiana. Pero, si se fanatizan, no le hace bien a nadie.
    (Litu y Ovi al unísono, pero tímidamente) Al menos algo bueno hicimos, Excelencia.

    ESCENA III: Hay que aprender que el hábito no hace al monje

    OBISPO La penitencia permanece. Se levantará antes del mes cuando hagan entender a unos y otros, que la Iglesia es una y diversa, y que la comunión eclesial no solamente es posible, sino que es un deber cristiano.
    OBISPO (Sonríe con un brillo en los ojos) Sé que la entienden. Por eso, mi penitencia no será rezar más el Rosario, sino vivir la caridad desde la trinchera del otro.
    (El Obispo se levanta y se acerca a una percha donde cuelga una sotana impecable de repuesto y hay un bolso de Ovi.)
    OBISPO Padre Ovidio. Quiero que vista la sotana de su hermano. Que se vea tan impecable como él.
    OVI (Traga saliva, mirando la sotana con terror) ¿La… sotana, Excelencia?
    OBISPO Sí. Y Padre Ángel. Usted usará la ropa casual y juvenil del Padre Ovidio. Tendrá que acercarse a los jóvenes liberales que critican la rigidez, y hacerlo sin su «armadura» de formas.
    LITU (Abre los ojos ligeramente, visiblemente incómodo con la idea de la ropa casual.) Pero… ¿el decoro, Excelencia?
    OBISPO (Les pone una mano en el hombro a cada uno) Precisamente. Queridos hijos, deben aprender que el hábito no hace al monje. Lo hace el corazón. El Padre Ovi, con el rigor en el hábito, debe mostrar la misericordia de Cristo. Y usted, Padre Ángel, con la informalidad, debe defender la Verdad con humildad. Vayan y busquen unirlos a Cristo, no a sus posiciones intransigentes.

    ESCENA IV: «En la piel del otro»

    (Litu y Ovi salen del despacho, sin decir palabra. La escena cambia a la sacristía de la parroquia horas después. Ovi, sudando, intenta abrocharse la sotana de Litu, que le queda ligeramente ajustada. Litu está de pie, mirando con recelo una remera de Ovi de color vivo y unos jeans desgastados.)
    OVI (Luchando con la sotana) Esto es un desafío a la paciencia, Litu. Parece que no estoy configurado para este tipo de vestimenta. Me siento como un personaje de ópera… ¿Y usted?
    LITU (Toca la tela de la remera de Ovi con la punta de los dedos, como si fuera una sustancia química peligrosa.) Yo me siento desprotegido. La vestimenta es la forma, Ovi. Y la forma es la primera enseñanza. Sin ella, ¿cómo voy a convencer a los jóvenes de que la doctrina es seria? Yo… yo perdí la persona por el orden. Pero la justicia divina es cruel, Ovi. ¿»Reguetoneros de Jesús»? ¿Tendré que escuchar esa música del «conejito malo» adaptada? ¡Eso es un sacrilegio a la forma y a la audición!
    OVI La doctrina es seria, sí. Pero ahora, Padre Litu, si usted quiere salvar la forma, deberá hacerlo sin su uniforme. Y yo… (Se mira en el espejo, con la sotana perfectamente ajustada.) …yo tengo el uniforme, pero debo salvar la persona y a la verdad, y humanizar a sus “Custodios de las Santas Llagas”.
    OVI y LITU: ¡Y ambos debemos sobrevivir la penitencia!
    (Se miran y no pueden contener la risa, aún cuando saben que les espera una verdadera pesadilla)

  • Litu y Ovi regresan de una reunión pastoral, en la que el Obispo presentó la reciente nota doctrinal Mater Populi Fidelis, del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Estuvieron presentes miembros del clero, de la vida consagrada y agentes de pastoral y representantes de movimientos, convocados todos por el señor Obispo. Durante la reunión todos escuchan, nadie comenta, a no ser algunos que quieren congraciarse con el obispo u otros que quieren llevarles la contra a los primeros. Pero acabada la reunión en los pasillos se escuchan los pequeños grupos comentando en ronda, algunos indignados, otros indiferentes. Los «influencers» grabando sus comentarios para alzarlos en las redes y los «comunicadores» persiguiendo a los que podían de uno y otro bando para hacer noticia. Al salir, Litu espera en el auto de la parroquia. Ovi demora un poco en salir.

    ESCENA I: De camino a la parroquia

    AMBIENTE: El interior del auto de la parroquia. Es el anochecer. Litu (Ángel) está al volante, con una expresión pensativa, como siempre. Ovi (Ovidio) sube al lado del copiloto, visiblemente afectado, pero con una paz extraña.
    (Ovi se abrocha el cinturón y el silencio es tenso. Litu arranca el auto.)
    OVI (Suspira) Discúlpame por el atraso, Padre Litu.
    LITU (Sin mirarlo, acostumbrado a los retrasos de Ovi) No pasa nada. Ya estoy acostumbrado.
    (El auto avanza por las calles, dejando atrás el ruido del lugar de la reunión. Ovi, que es como un libro abierto, no espera la pregunta.)

    ESCENA II: La profundidad de Ovi

    OVI Fui a rezar. Al oratorio de la Virgen.
    LITU (Litu aprieta ligeramente el volante. Escucha, sin interrumpir. Ya conoce las reacciones de Ovi, pero esta vez percibe algo distinto.)
    OVI (Con la voz grave, como si hablara consigo mismo) Comprendo plenamente la nota doctrinal Mater Populi Fidelis. Sé que el título de Corredentora, tal como lo entienden algunos, no es apropiado. La Virgencita, en el Magníficat, se llama a sí misma «Servidora». Y sé que Cristo es el único Mediador y que María, en primer lugar, y los santos, y nosotros los creyentes, participamos de esa mediación si hacemos como Ella en Caná: señalando siempre a Cristo.
    (Litu lo mira de reojo, sorprendido. La profundidad teológica de Ovi, tan articulada, no es algo que muestre a menudo, y menos con tanta seriedad.)
    LITU (Asiente lentamente, interesado, pero mantiene el silencio.)

    ESCENA III: De María nunquam satis, pero…

    OVI La reacción en los pasillos… no me sorprende. Quizás pase en todas partes, en todos los sínodos y dicasterios. Hay algunos que de maximalistas marianos van más allá y exageran el refrán «de María nunquam satis» para ser… para ser…
    LITU (Curioso, interrumpe por primera vez) El refrán maximalista lo conozco, Padre Ovi, pero ¿este otro?
    OVI (Una chispa de su habitual humor, aunque tenue, brilla en sus ojos.) Lo acabo de inventar. Es para los exagerados y fanáticos. Los «Maximinimium Ultra-Zelus». Para los que arman escándalo por todo.
    LITU (Una pequeña sonrisa cruza su rostro, pero se desvanece rápido. El neologismo le parece brillante y preciso.) Ah.
    OVI Decía, que algunos van a armar un escándalo en las redes y en las comunidades. Y los que de por sí no le dan mucha importancia a la Virgen, van a encontrar en estos fanáticos el argumento perfecto para seguir sin darle importancia. Es un círculo vicioso que daña la devoción y la vida de fe.
    (Litu está cada vez más sorprendido. El análisis de Ovi es perspicaz, va más allá de la rabia fácil.)
    LITU (Un profundo silencio. Solo el sonido del motor y los neumáticos.)

    ESCENA IV: Sigue siendo la Madre del pueblo fiel

    OVI (Baja la voz, casi en confidencia) Fui a rezar a la Virgencita, Litu. Le di gracias por la Nota doctrinal. Pienso que ella está feliz, cantando su Magníficat por esta reflexión que ayuda a poner las cosas en su sitio, a que su Hijo sea el centro. Pero también le pedí, como Madre del Pueblo fiel, que cuide de los más pequeños, los que caminan a su encuentro todos los años en Caacupé, los que la invocan todos los días… para que nadie los confunda con ideas raras o los use en sus batallas ideológicas.
    LITU (Su voz, por primera vez, suena suave y con un matiz diferente, casi vulnerable.) Seguro lo hará. Como siempre.
    (El resto del camino hasta la parroquia transcurre en un silencio diferente, uno de comprensión mutua y respeto. Al llegar, Ovi baja del auto.)
    LITU (Se queda un momento en el asiento del conductor, el motor aún encendido. Su plan inicial era ir a la biblioteca para leer la nota doctrinal y quizás comenzar un artículo de mariología para el boletín. Pero después de escuchar a Ovi, extrañamente, apagó el motor y caminó directamente a la pequeña gruta de la Virgen que tienen en un rincón del jardín parroquial. Se arrodilló, en silencio, con una nueva perspectiva sobre la Mater Populi Fidelis.)

    Dibujo: Ovi moviéndose a través del caos y el ruido digital como un «Neo» de la devoción, dirigiéndose a la Virgen. Una escena al estilo «Matrix», con el Obispo despidiéndose y el ambiente polarizado, mientras Ovi se abre paso hacia la serenidad del oratorio.

  • AMBIENTE: El atrio de la parroquia. Es 31 de octubre al anochecer. Un grupo de jóvenes y algunos padres están reunidos, visiblemente divididos y molestos por la fiesta de disfraces del colegio cercano.
    (El diálogo comienza con Litu y Ovi bromeando, tratando de relajar el ambiente.)

    ACTO I El humor ayuda

    LITU (Sonriendo, ajustándose la sotana) Así que, Padre Ovi, con lo serio que soy, mi disfraz de miedo sería, sin duda, la Madre Superiora de mi escuela primaria. Era la directora. Solo su mirada imponía más orden que cien rúbricas.
    OVI (Ríe a carcajadas) ¡Y yo, de berenjena! No hay nada que me haya dado más miedo en la infancia que ese plato. Sería el disfraz del trauma superado.

    ACTO II Con madurez y objetividad

    (Un grupo de padres y jóvenes deja de reír y el ambiente se tensa al escuchar el comentario de Don César.)
    PADRE ENFADADO (Don César) Padres, con todo respeto, me alegra verlos de buen humor, pero la amenaza es real. Los del colegio se ríen de nosotros. Esto de la Noche de Brujas es una importación satánica que pervierte a nuestros hijos. ¿No deberían ustedes, como sacerdotes, estar enardecidamente en contra?
    OVI (Suaviza el tono, con calma.) Don César, abordemos el tema con madurez, no con pánico. Litu, ¿la historia primero?
    LITU (Se pone serio, adoptando su tono didáctico, pero no condenatorio.) Empecemos por el origen. Mucha gente habla de lo «pagano» y lo «satánico», pero la historia es compleja. El 31 de octubre era el Samhain, una fiesta celta de la cosecha y el cambio de año. La Iglesia, siguiendo su costumbre milenaria, superpuso la fiesta de Todos los Santos (que antes era en mayo) a esta fecha, para santificar las tradiciones de los pueblos.
    OVI Exacto. La Iglesia siempre ha reciclado. Se llama inculturación. El 31 de octubre es la víspera de Todos los Santos (el día en que recordamos a los que ya están en el Cielo). La palabra Halloween viene de All Hallows’ Eve, que significa «Víspera de Todos los Santos». Aún cuando pocos comprenden, hay una indicación de origen cristiano en el nombre y una intención.

    ACTO III ¿El peligro real?

    JOVEN PREOCUPADA (Sofía) Pero Padre, ¿y las brujas, la oscuridad, los disfraces? Dicen que son portales al ocultismo.
    LITU El disfraz es lo que ha cambiado. El disfraz de «miedo» en la antigüedad servía para ahuyentar a los espíritus o para pedir limosna, sí. Hoy, aquí, es principalmente fantasía y juego. El peligro real no está en la sábana blanca que usas de fantasma. El verdadero peligro está en la intención del corazón.
    OVI Ahí es donde debemos discernir. No se trata de si un disfraz es «satánico», sino de si yo, como cristiano, participo con una intención madura. Si la intención es jugar y compartir, no hay daño. Si la intención es burlarse de lo sagrado o practicar ocultismo, ese es el verdadero peligro.

    ACTO IV Prudencia ¡siempre!

    PADRE ENFADADO (Don César) Pero Padre Litu, ¿qué pasa con el principio de prudencia? ¿No deberíamos cortar de raíz cualquier cosa que pueda ser un gancho?
    LITU La prudencia es vital. Es cierto, no todos tienen esa prudencia. Pero la madurez cristiana nos llama a la libertad guiada por la Verdad. Si prohibimos todo lo que tiene un origen ambiguo, tendríamos que revisar muchas de nuestras propias costumbres.
    OVI Aunque estoy sorprendido de esta afirmación de Padre Litu, coincido. Además en este tiempo, prohibir es invitar a hacer lo prohibido….
    LITU Pensemos en nuestra fiesta de San Juan Bautista. Tenemos el tata ári jehasa (caminar sobre brasas), que la gente hace para ver si su alma es pura. ¿No intentó Usted, don César, realizar esta prueba en el último San Juan Parroquial?
    (Don César tose nervioso)
    OVI O la cuchilla enterrada en el tronco del bananero para ver la inicial del futuro esposo. Las supersticiones de la prebera… Todo eso lo hacemos en el contexto de un santo.
    (Sofía intenta desviar la mirada)
    LITU (Lo apoya)
    Y más aún, las supersticiones de Año Nuevo. La ropa interior de color, comer uvas, ¡los feligreses más devotos lo hacen «religiosamente»! Y no condenamos las uvas ni la ropa interior. Tomamos el fuego y la alegría de San Juan, y los reorientamos a celebrar la Luz de Cristo. No denigramos lo popular, lo elevamos.

    ACTO V Contracultura vs Alegría de ser cristiano

    OVI Entonces, el camino no es la condena. El camino es que la comunidad madura sea luz.
    Propuesta Madura: 1 Discernimiento: Enseñar a los jóvenes a discernir la intención (¿juego o culto?). 2 Celebración Alternativa: Concentrémonos en hacer de la Misa de Todos los Santos la fiesta más luminosa, donde el mundo vea que nuestra alegría es más fuerte que cualquier noche de fantasía.
    LITU El mayor acto de contracultura no es la queja, sino la alegría de ser cristiano.
    OVI Vayan a la fiesta si quieren, siempre y cuando su corazón sepa que mañana celebramos la vida eterna de los santos.
    (Ambos se dirigen juntos al templo para la Misa, dejando a los padres y jóvenes con una nueva perspectiva.)
    LITU Ahora sí, Padre Ovi. Si se va a disfrazar, al menos que no le falte el alzacuello a la berenjena.
    OVI (Ríe) ¡Usted de Monja Superiora, yo de berenjena! De Principio a Zeta, Litu. ¡La Iglesia avanza!
    LITU: (se arregla la sotana y dice) Ojalá el Obispo nos apoye…
    OVI: ¡Amén! (y se santigua)


  • Hoy inicia una serie de episodios, que deseo compartir, en forma de guión. Espero que los disfruten y que puedan aprovechar las aventuras y desventuras de estos personajes. Padre Litu y Padre Ovi son sacerdotes católicos, ordenados en 2024. Nacieron en 1997, ingresaron al seminario en 2015. Se reconocen como parte de la Generación Z. Son personajes ficticios. Cualquier parecido con la realidad es fruto de algún algoritmo, humano y divino.

    AMBIENTE: Ambos están sentados en la sala de la casa parroquial.
    (La cámara se enciende. Ovi saluda con energía; Litu asiente sobriamente.)
    OVI ¡Hola a todos! Bienvenidos a nuestro espacio. Somos los curas de esta parroquia, y… bueno, somos un poco diferentes.
    LITU (Mira a Ovi con una ceja levantada) Bastante diferentes, Padre Ovidio.
    OVI (Ríe) Cierto. Mi nombre es Ovidio… aunque la mayoría me llama Ovi. Y este hombre de acá es mi hermano en el sacerdocio, el Padre Litu.
    LITU Mi nombre de pila es Ángel. Pero, por favor, solo Litu. Menos formal, ¿no?
    OVI ¡Menos formal! La formalidad es su especialidad.

    ACTO I: La Revelación de los Apodos
    LITU Los nombres… los apodos, nos los pusimos en el seminario. Específicamente, nuestros compañeros nos los pusieron. Y se quedaron.
    OVI El mío, por ejemplo, viene de mi… estilo pastoral. Me dicen Progresius Ovinus.
    LITU (Explica con calma, mirando a la cámara) «Ovinus» viene de Ovis, que en latín significa «oveja». Y «Progresius»… bueno, porque el Padre Ovi está obsesionado con el «olor a oveja», con ir a las periferias, con la novedad y con que la Iglesia avance. Ovi es el pastor.
    OVI (Sonríe, orgulloso) ¡Exacto! Y el Padre Litu, este caballero de aquí, es…
    LITU (Corrige con prontitud, pero sin enfado) Traditius Liturgicus.
    OVI «Traditius» porque ama la Tradición, el latín, el orden. Y «Liturgicus» porque sufre si el corporal no está perfectamente planchado. Litu es el guardián de la forma.
    LITU (Defiende su posición) La forma es la expresión de la Verdad, Padre Ovi. Y en mi defensa, mis amigos de los Scouts solían llamarme Angelito, Lito, por mi nombre, y de ahí a Litu hubo solo un paso cuando me vieron obsesionado con los libros de liturgia.

    ACTO II: La Diferencia Necesaria
    OVI Miren, él no tiene problemas en pedir un ayuno riguroso en Cuaresma (Litu asiente); yo no tengo problemas en poner rock cristiano en Misa si me ayuda a que un joven se quede un minuto más (Litu se estremece levemente).
    LITU Podríamos ser agua y aceite. Tuvimos caminos muy diferentes: yo encontré el orden en los Scouts después de una infancia caótica; él encontró el servicio real al ver el dolor en la parroquia, a pesar de la alegría de ser monaguillo. Pero en el seminario, nos dimos cuenta de que nos necesitamos.
    OVI Y cuando necesita que diez chicos vuelvan a la Iglesia, y hay que hablar en su lenguaje, él me busca a mí.
    LITU (Añade, equilibrando la balanza) Y cuando hay una visita importante, y el ceremonial debe ser perfecto, yo lo busco a él para que simplemente se quede quieto y no toque nada… lo cual es un milagro.
    (Ovi ríe, y el vínculo se reafirma.)

    ACTO III: La Invitación Final
    OVI Así que, en esta serie, verán cómo chocamos en todo: homilías, redes sociales, colectas… ¡incluso en qué canciones escuchar en la capilla!
    LITU Y en cada conflicto, descubrirán que la Verdad se encuentra en el punto medio que ambos tratamos de alcanzar, aunque cada uno corra desde un extremo diferente. Pero puede ser que a veces, reitero, a veces, coincidimos.
    OVI ¡Síguenos para ver nuestras historias, aprender de nuestros errores y descubrir que el sacerdocio, incluso en la Generación Z, sigue siendo la aventura más cool del mundo!
    LITU (Le dirige una mirada cálida, la más cercana a una sonrisa)
    Hasta pronto. Y que Dios les dé el orden.
    OVI ¡Y que Dios les dé la alegría! ¡Nos vemos!
    (Ovi apaga la cámara, dejando a Litu en el encuadre ajustando el termo que Ovi dejó torcido.)