• Litu y Ovi regresan de una reunión pastoral, en la que el Obispo presentó la reciente nota doctrinal Mater Populi Fidelis, del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Estuvieron presentes miembros del clero, de la vida consagrada y agentes de pastoral y representantes de movimientos, convocados todos por el señor Obispo. Durante la reunión todos escuchan, nadie comenta, a no ser algunos que quieren congraciarse con el obispo u otros que quieren llevarles la contra a los primeros. Pero acabada la reunión en los pasillos se escuchan los pequeños grupos comentando en ronda, algunos indignados, otros indiferentes. Los «influencers» grabando sus comentarios para alzarlos en las redes y los «comunicadores» persiguiendo a los que podían de uno y otro bando para hacer noticia. Al salir, Litu espera en el auto de la parroquia. Ovi demora un poco en salir.

    ESCENA I: De camino a la parroquia

    AMBIENTE: El interior del auto de la parroquia. Es el anochecer. Litu (Ángel) está al volante, con una expresión pensativa, como siempre. Ovi (Ovidio) sube al lado del copiloto, visiblemente afectado, pero con una paz extraña.
    (Ovi se abrocha el cinturón y el silencio es tenso. Litu arranca el auto.)
    OVI (Suspira) Discúlpame por el atraso, Padre Litu.
    LITU (Sin mirarlo, acostumbrado a los retrasos de Ovi) No pasa nada. Ya estoy acostumbrado.
    (El auto avanza por las calles, dejando atrás el ruido del lugar de la reunión. Ovi, que es como un libro abierto, no espera la pregunta.)

    ESCENA II: La profundidad de Ovi

    OVI Fui a rezar. Al oratorio de la Virgen.
    LITU (Litu aprieta ligeramente el volante. Escucha, sin interrumpir. Ya conoce las reacciones de Ovi, pero esta vez percibe algo distinto.)
    OVI (Con la voz grave, como si hablara consigo mismo) Comprendo plenamente la nota doctrinal Mater Populi Fidelis. Sé que el título de Corredentora, tal como lo entienden algunos, no es apropiado. La Virgencita, en el Magníficat, se llama a sí misma «Servidora». Y sé que Cristo es el único Mediador y que María, en primer lugar, y los santos, y nosotros los creyentes, participamos de esa mediación si hacemos como Ella en Caná: señalando siempre a Cristo.
    (Litu lo mira de reojo, sorprendido. La profundidad teológica de Ovi, tan articulada, no es algo que muestre a menudo, y menos con tanta seriedad.)
    LITU (Asiente lentamente, interesado, pero mantiene el silencio.)

    ESCENA III: De María nunquam satis, pero…

    OVI La reacción en los pasillos… no me sorprende. Quizás pase en todas partes, en todos los sínodos y dicasterios. Hay algunos que de maximalistas marianos van más allá y exageran el refrán «de María nunquam satis» para ser… para ser…
    LITU (Curioso, interrumpe por primera vez) El refrán maximalista lo conozco, Padre Ovi, pero ¿este otro?
    OVI (Una chispa de su habitual humor, aunque tenue, brilla en sus ojos.) Lo acabo de inventar. Es para los exagerados y fanáticos. Los «Maximinimium Ultra-Zelus». Para los que arman escándalo por todo.
    LITU (Una pequeña sonrisa cruza su rostro, pero se desvanece rápido. El neologismo le parece brillante y preciso.) Ah.
    OVI Decía, que algunos van a armar un escándalo en las redes y en las comunidades. Y los que de por sí no le dan mucha importancia a la Virgen, van a encontrar en estos fanáticos el argumento perfecto para seguir sin darle importancia. Es un círculo vicioso que daña la devoción y la vida de fe.
    (Litu está cada vez más sorprendido. El análisis de Ovi es perspicaz, va más allá de la rabia fácil.)
    LITU (Un profundo silencio. Solo el sonido del motor y los neumáticos.)

    ESCENA IV: Sigue siendo la Madre del pueblo fiel

    OVI (Baja la voz, casi en confidencia) Fui a rezar a la Virgencita, Litu. Le di gracias por la Nota doctrinal. Pienso que ella está feliz, cantando su Magníficat por esta reflexión que ayuda a poner las cosas en su sitio, a que su Hijo sea el centro. Pero también le pedí, como Madre del Pueblo fiel, que cuide de los más pequeños, los que caminan a su encuentro todos los años en Caacupé, los que la invocan todos los días… para que nadie los confunda con ideas raras o los use en sus batallas ideológicas.
    LITU (Su voz, por primera vez, suena suave y con un matiz diferente, casi vulnerable.) Seguro lo hará. Como siempre.
    (El resto del camino hasta la parroquia transcurre en un silencio diferente, uno de comprensión mutua y respeto. Al llegar, Ovi baja del auto.)
    LITU (Se queda un momento en el asiento del conductor, el motor aún encendido. Su plan inicial era ir a la biblioteca para leer la nota doctrinal y quizás comenzar un artículo de mariología para el boletín. Pero después de escuchar a Ovi, extrañamente, apagó el motor y caminó directamente a la pequeña gruta de la Virgen que tienen en un rincón del jardín parroquial. Se arrodilló, en silencio, con una nueva perspectiva sobre la Mater Populi Fidelis.)

    Dibujo: Ovi moviéndose a través del caos y el ruido digital como un «Neo» de la devoción, dirigiéndose a la Virgen. Una escena al estilo «Matrix», con el Obispo despidiéndose y el ambiente polarizado, mientras Ovi se abre paso hacia la serenidad del oratorio.

  • AMBIENTE: El atrio de la parroquia. Es 31 de octubre al anochecer. Un grupo de jóvenes y algunos padres están reunidos, visiblemente divididos y molestos por la fiesta de disfraces del colegio cercano.
    (El diálogo comienza con Litu y Ovi bromeando, tratando de relajar el ambiente.)

    ACTO I El humor ayuda

    LITU (Sonriendo, ajustándose la sotana) Así que, Padre Ovi, con lo serio que soy, mi disfraz de miedo sería, sin duda, la Madre Superiora de mi escuela primaria. Era la directora. Solo su mirada imponía más orden que cien rúbricas.
    OVI (Ríe a carcajadas) ¡Y yo, de berenjena! No hay nada que me haya dado más miedo en la infancia que ese plato. Sería el disfraz del trauma superado.

    ACTO II Con madurez y objetividad

    (Un grupo de padres y jóvenes deja de reír y el ambiente se tensa al escuchar el comentario de Don César.)
    PADRE ENFADADO (Don César) Padres, con todo respeto, me alegra verlos de buen humor, pero la amenaza es real. Los del colegio se ríen de nosotros. Esto de la Noche de Brujas es una importación satánica que pervierte a nuestros hijos. ¿No deberían ustedes, como sacerdotes, estar enardecidamente en contra?
    OVI (Suaviza el tono, con calma.) Don César, abordemos el tema con madurez, no con pánico. Litu, ¿la historia primero?
    LITU (Se pone serio, adoptando su tono didáctico, pero no condenatorio.) Empecemos por el origen. Mucha gente habla de lo «pagano» y lo «satánico», pero la historia es compleja. El 31 de octubre era el Samhain, una fiesta celta de la cosecha y el cambio de año. La Iglesia, siguiendo su costumbre milenaria, superpuso la fiesta de Todos los Santos (que antes era en mayo) a esta fecha, para santificar las tradiciones de los pueblos.
    OVI Exacto. La Iglesia siempre ha reciclado. Se llama inculturación. El 31 de octubre es la víspera de Todos los Santos (el día en que recordamos a los que ya están en el Cielo). La palabra Halloween viene de All Hallows’ Eve, que significa «Víspera de Todos los Santos». Aún cuando pocos comprenden, hay una indicación de origen cristiano en el nombre y una intención.

    ACTO III ¿El peligro real?

    JOVEN PREOCUPADA (Sofía) Pero Padre, ¿y las brujas, la oscuridad, los disfraces? Dicen que son portales al ocultismo.
    LITU El disfraz es lo que ha cambiado. El disfraz de «miedo» en la antigüedad servía para ahuyentar a los espíritus o para pedir limosna, sí. Hoy, aquí, es principalmente fantasía y juego. El peligro real no está en la sábana blanca que usas de fantasma. El verdadero peligro está en la intención del corazón.
    OVI Ahí es donde debemos discernir. No se trata de si un disfraz es «satánico», sino de si yo, como cristiano, participo con una intención madura. Si la intención es jugar y compartir, no hay daño. Si la intención es burlarse de lo sagrado o practicar ocultismo, ese es el verdadero peligro.

    ACTO IV Prudencia ¡siempre!

    PADRE ENFADADO (Don César) Pero Padre Litu, ¿qué pasa con el principio de prudencia? ¿No deberíamos cortar de raíz cualquier cosa que pueda ser un gancho?
    LITU La prudencia es vital. Es cierto, no todos tienen esa prudencia. Pero la madurez cristiana nos llama a la libertad guiada por la Verdad. Si prohibimos todo lo que tiene un origen ambiguo, tendríamos que revisar muchas de nuestras propias costumbres.
    OVI Aunque estoy sorprendido de esta afirmación de Padre Litu, coincido. Además en este tiempo, prohibir es invitar a hacer lo prohibido….
    LITU Pensemos en nuestra fiesta de San Juan Bautista. Tenemos el tata ári jehasa (caminar sobre brasas), que la gente hace para ver si su alma es pura. ¿No intentó Usted, don César, realizar esta prueba en el último San Juan Parroquial?
    (Don César tose nervioso)
    OVI O la cuchilla enterrada en el tronco del bananero para ver la inicial del futuro esposo. Las supersticiones de la prebera… Todo eso lo hacemos en el contexto de un santo.
    (Sofía intenta desviar la mirada)
    LITU (Lo apoya)
    Y más aún, las supersticiones de Año Nuevo. La ropa interior de color, comer uvas, ¡los feligreses más devotos lo hacen «religiosamente»! Y no condenamos las uvas ni la ropa interior. Tomamos el fuego y la alegría de San Juan, y los reorientamos a celebrar la Luz de Cristo. No denigramos lo popular, lo elevamos.

    ACTO V Contracultura vs Alegría de ser cristiano

    OVI Entonces, el camino no es la condena. El camino es que la comunidad madura sea luz.
    Propuesta Madura: 1 Discernimiento: Enseñar a los jóvenes a discernir la intención (¿juego o culto?). 2 Celebración Alternativa: Concentrémonos en hacer de la Misa de Todos los Santos la fiesta más luminosa, donde el mundo vea que nuestra alegría es más fuerte que cualquier noche de fantasía.
    LITU El mayor acto de contracultura no es la queja, sino la alegría de ser cristiano.
    OVI Vayan a la fiesta si quieren, siempre y cuando su corazón sepa que mañana celebramos la vida eterna de los santos.
    (Ambos se dirigen juntos al templo para la Misa, dejando a los padres y jóvenes con una nueva perspectiva.)
    LITU Ahora sí, Padre Ovi. Si se va a disfrazar, al menos que no le falte el alzacuello a la berenjena.
    OVI (Ríe) ¡Usted de Monja Superiora, yo de berenjena! De Principio a Zeta, Litu. ¡La Iglesia avanza!
    LITU: (se arregla la sotana y dice) Ojalá el Obispo nos apoye…
    OVI: ¡Amén! (y se santigua)


  • Hoy inicia una serie de episodios, que deseo compartir, en forma de guión. Espero que los disfruten y que puedan aprovechar las aventuras y desventuras de estos personajes. Padre Litu y Padre Ovi son sacerdotes católicos, ordenados en 2024. Nacieron en 1997, ingresaron al seminario en 2015. Se reconocen como parte de la Generación Z. Son personajes ficticios. Cualquier parecido con la realidad es fruto de algún algoritmo, humano y divino.

    AMBIENTE: Ambos están sentados en la sala de la casa parroquial.
    (La cámara se enciende. Ovi saluda con energía; Litu asiente sobriamente.)
    OVI ¡Hola a todos! Bienvenidos a nuestro espacio. Somos los curas de esta parroquia, y… bueno, somos un poco diferentes.
    LITU (Mira a Ovi con una ceja levantada) Bastante diferentes, Padre Ovidio.
    OVI (Ríe) Cierto. Mi nombre es Ovidio… aunque la mayoría me llama Ovi. Y este hombre de acá es mi hermano en el sacerdocio, el Padre Litu.
    LITU Mi nombre de pila es Ángel. Pero, por favor, solo Litu. Menos formal, ¿no?
    OVI ¡Menos formal! La formalidad es su especialidad.

    ACTO I: La Revelación de los Apodos
    LITU Los nombres… los apodos, nos los pusimos en el seminario. Específicamente, nuestros compañeros nos los pusieron. Y se quedaron.
    OVI El mío, por ejemplo, viene de mi… estilo pastoral. Me dicen Progresius Ovinus.
    LITU (Explica con calma, mirando a la cámara) «Ovinus» viene de Ovis, que en latín significa «oveja». Y «Progresius»… bueno, porque el Padre Ovi está obsesionado con el «olor a oveja», con ir a las periferias, con la novedad y con que la Iglesia avance. Ovi es el pastor.
    OVI (Sonríe, orgulloso) ¡Exacto! Y el Padre Litu, este caballero de aquí, es…
    LITU (Corrige con prontitud, pero sin enfado) Traditius Liturgicus.
    OVI «Traditius» porque ama la Tradición, el latín, el orden. Y «Liturgicus» porque sufre si el corporal no está perfectamente planchado. Litu es el guardián de la forma.
    LITU (Defiende su posición) La forma es la expresión de la Verdad, Padre Ovi. Y en mi defensa, mis amigos de los Scouts solían llamarme Angelito, Lito, por mi nombre, y de ahí a Litu hubo solo un paso cuando me vieron obsesionado con los libros de liturgia.

    ACTO II: La Diferencia Necesaria
    OVI Miren, él no tiene problemas en pedir un ayuno riguroso en Cuaresma (Litu asiente); yo no tengo problemas en poner rock cristiano en Misa si me ayuda a que un joven se quede un minuto más (Litu se estremece levemente).
    LITU Podríamos ser agua y aceite. Tuvimos caminos muy diferentes: yo encontré el orden en los Scouts después de una infancia caótica; él encontró el servicio real al ver el dolor en la parroquia, a pesar de la alegría de ser monaguillo. Pero en el seminario, nos dimos cuenta de que nos necesitamos.
    OVI Y cuando necesita que diez chicos vuelvan a la Iglesia, y hay que hablar en su lenguaje, él me busca a mí.
    LITU (Añade, equilibrando la balanza) Y cuando hay una visita importante, y el ceremonial debe ser perfecto, yo lo busco a él para que simplemente se quede quieto y no toque nada… lo cual es un milagro.
    (Ovi ríe, y el vínculo se reafirma.)

    ACTO III: La Invitación Final
    OVI Así que, en esta serie, verán cómo chocamos en todo: homilías, redes sociales, colectas… ¡incluso en qué canciones escuchar en la capilla!
    LITU Y en cada conflicto, descubrirán que la Verdad se encuentra en el punto medio que ambos tratamos de alcanzar, aunque cada uno corra desde un extremo diferente. Pero puede ser que a veces, reitero, a veces, coincidimos.
    OVI ¡Síguenos para ver nuestras historias, aprender de nuestros errores y descubrir que el sacerdocio, incluso en la Generación Z, sigue siendo la aventura más cool del mundo!
    LITU (Le dirige una mirada cálida, la más cercana a una sonrisa)
    Hasta pronto. Y que Dios les dé el orden.
    OVI ¡Y que Dios les dé la alegría! ¡Nos vemos!
    (Ovi apaga la cámara, dejando a Litu en el encuadre ajustando el termo que Ovi dejó torcido.)